La Organización de Países Exportadores de Petróleo se reúne este fin de semana con Rusia para discutir si siguen estrangulando la producción de crudo al mundo. Una reunión caldeada por las declaraciones de Irán y las amenazas twitteras del presidente de EEUU.

 

 

“Protegemos a los países de Oriente Medio, ellos no podrían estar a salvo por mucho tiempo sin nosotros”,  reprochaba ayer el presidente de EEUU Donald Trump en Twitter a los integrantes del cártel del petróleo,  por “continuar empujando los precios”, para finalizar diciendo “les recordaremos que deben bajar los precios ahora”.  A penas dos horas después, al cierre del mercado europeo, el barril de petróleo caía en torno a medio punto porcentual.

 

 

 

El dardo de Trump llega después de que Arabia Saudí, el líder de facto de la OPEP y el primer comprador de armas para el mercado estadounidense, según el último informe del Instituto para la Investigación por la Paz de Stocolmo (SIPRI) asegurara a principios de semana, encontrarse cómoda con la posibilidad de que los precios del crudo superaran los 80 dólares por barril.

Algo que podría ocurrir si los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petroleo (OPEP) y Rusia continúan recortando el bombeo del oro negro al mundo. Una decisión que se espera conocer esta semana durante la reunión que mantendrán sus líderes en Argelia. Durante el encuentro evaluarán el cumplimiento del recorte conjunto de 1,8 millones de barriles diarios vigente desde 2017.

En estos momentos el precio del barril de petróleo WTI, de referencia en EEUU, cotiza por encima de los 70 dólares. Acumula, sólo en lo que va de mes, un aumento del 7% en y cerca del 20% en lo que va de año. Todo después de que el precio del petróleo marcase mínimos en agosto ante las dificultades de suministro provocadas por las sanciones a Irán.

En cuanto al Brent, de referencia en Europa se cotiza actualmente a cerca de 80 dólares, cerca de su nivel más alto desde noviembre de 2014.

 

Evolución del precio del crudo. Petróleo. OPEP. EEUU. Iran y Arabia Saudita

 

Los precios del petróleo han estado subiendo bruscamente desde que la OPEP llegase a aquél histórico acuerdo para frenar la producción, a fines de 2016. Congelación de la producción que ha ayudado a eliminar el exceso de capacidad del mercado, lo que significa que los productores se benefician de precios más altos.

De hecho, los valores relacionados con la energía,celebraban esta semana la renovada fortaleza del precio del crudo. Una variable que el martes recibía el apoyo de en un nuevo descenso de los inventarios estadounidenses .

Los analistas del mercado del petróleo creen que es poco probable que eleven los límites de producción, a pesar de la presión de Estados Unidos. En el caso concreto de Iran, Teherán no goza de la protección militar de los EEUU, por lo que la amenaza de Trump puede no tener mucho peso.

Es probable que la producción de petróleo de Irán disminuya a medida que entren en juego las sanciones de la Casa Blanca. Según ha manifestado una fuente del cártel a Reuters, eso crea un nuevo dilema para la OPEP: “Es complicado. Arabia Saudita tiene que equilibrar el suministro y la demanda de petróleo, y tiene que equilibrar los precios del petróleo para que no aumenten demasiado antes de las elecciones en EEUU”, y añade “los sauditas no quieren bombear demasiado petróleo, entonces los iraníes se quejan ante la OPEP de que (Arabia Saudita) está tomando la cuota de mercado (de Irán). Tampoco quieren que los precios del petróleo caigan demasiado".

 

EEUU, el mayor productor de crudo ¿Cuándo alcanzará el pico la demanda de petróleo?

Por primera vez desde 1973, EEUU es el productor de oro negro más grande del mundo, según los últimos datos publicados este mes por el Departamento de Energía. “Es un hito histórico y un recordatorio: nunca apuesten contra la industria petrolera de Estados Unidos”, recogen algunos medios que dijo Bob McNally, presidente de la consultora  Rapidan Energy Group.

La industria de EEUU se puso las pilas en cuanto a avances tecnológicos se refiere cuando los precios del crudo empezaron a caer a finales de 2014. La OPEP arrancó la guerra de precios para recuperar la cuota de mercado, y EEUU hizo del fracking su mejor aliado.

A demás,  finales de 2015, la cámara baja estadounidense levantó una prohibición de 40 años para exportar, por lo que ahora envía barriles a Sudamérica, Europa y China.

 

… y China ¿cuándo alcanzará el pico la demanda de petróleo?

Aunque las preocupaciones sobre el ajuste de la oferta ofrecen apoyo a los precios, la última escalada en la guerra comercial chino-estadounidense empaña las perspectivas de la demanda, de crudo.

En algún momento en las próximas semanas, el consumo mundial de petróleo alcanzará los 100 millones de barriles por día (bpd), más del doble de lo que era hace 50 años, y no muestra signos inmediatos de caídas, recuerdan los analistas de Reuters en un informe publicado este jueves.

 

 

 A pesar de la abrumadora evidencia del cambio climático impulsado por el carbono y de los miles de millones en subsidios para tecnologías alternativas como la eólica y la solar, el petróleo está tan arraigado en el mundo moderno que la demanda sigue aumentando hasta en un 1,5 por ciento anual.

No hay consenso sobre cuándo llegará a su punto máximo la demanda mundial de petróleo, pero está claro que depende mucho de cómo respondan los gobiernos al calentamiento global. Esa es la opinión de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que asesora a las economías occidentales en política energética.

 

 

Según afirman Bassam Fattouh y Anupama Sen del Oxford Institute for Energy Studies el debate sobre el pico de la demanda "significa un cambio en la percepción de la escasez a la abundancia", que ya está cambiando el comportamiento de todos los jugadores en el mundo petrolero mercado, incluidos los exportadores. En general “se piensa que el mundo está al borde de otra transición energética, en la que fuentes convencionales como el petróleo eventualmente serán sustituidas a favor de fuentes bajas en carbono".

El secretario general de la OPEP, Mohammad Barkindo, dijo en una conferencia en Sudáfrica el 5 de septiembre que el consumo mundial alcanzaría los 100 millones de bpd este año, antes de lo que cualquiera hubiera proyectado.

Con una sofisticada infraestructura global para extracción, refinación y distribución, el petróleo produce un estallido de energía tan poderoso que es muy valioso para algunas formas de transporte, como las aeronaves.

De los casi 100 millones de barriles de petróleo que se consumen a diario, más de 60 millones de bpd se destinan al transporte, y los sistemas de combustibles alternativos, como los automóviles eléctricos que funcionan con baterías, aún tienen poca participación en el mercado.

 

 

 

Gran parte del petróleo restante se utiliza para fabricar plásticos en una industria petroquímica que tiene pocas materias primas alternativas.

Si la combinación actual de políticas continúa, la AIE espera que la demanda mundial de petróleo aumente durante al menos los próximos 20 años, con un presupuesto de 125 millones de bpd a mediados de siglo.

Si bien la demanda de petróleo en las grandes economías desarrolladas se ha estancado, el consumo está aumentando rápidamente en países que no pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

La demanda de petróleo no perteneciente a la OCDE casi se ha duplicado en las últimas dos décadas a medida que se desarrollan nuevas industrias en países de Asia, América Central, América del Sur y África.

 

 

 

La unidad de investigación de China National Petroleum Corp predice que la demanda de petróleo de China superará los 13.8 millones de bpd ya en 2030.

La inversión en energía solar está aumentando rápidamente e incluso Arabia Saudita, el líder de facto de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, está apoyando a la industria, creando el mayor proyecto de energía solar del mundo.

Según Goldman Sachs, la demanda de petróleo podría llegar a 2024 en algunas circunstancias, pero “la lenta adopción de nuevas tecnologías en las economías menos desarrolladas podría retrasar el cambio”.

La consultora Wood Mackenzie se encuentra en el medio del rango y espera que la demanda de transporte se reduzca a partir de 2030 y el uso general llegue a su punto máximo en 2036. Su economista jefe, Ed Rawle, argumenta que la demanda caerá, "pase lo que pase".