La Real Academia Española de la Lengua define la palabra absentismo como “el abandono habitual del desempeño de funciones y deberes propios de un cargo”. Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), es cuando un empleado no asiste a su puesto de trabajo a pesar de querer asistir. La pregunta del millón es ¿por qué ocurre esto? Existen muchas causas y motivos por lo que un trabajador deja de asistir a su puesto de trabajo, sin embargo, la incapacidad temporal bien por enfermedad o por accidente, ya sea laboral o fuera del trabajo, es la que ocupa casi dos tercios del absentismo laboral. Cuando una persona falta a su puesto, sin previo aviso, su trabajo tiene que realizarlo otro compañero o deja de realizarse, lo cual afecta de manera negativa tanto en la producción como en la dinámica general de la empresa.

En España el absentismo laboral no deja de crecer, cada día durante el primer trimestre del año 2021, un total de 1.157.000 personas no acudieron a su puesto de trabajo, lo que supuso la pérdida de un 6% de las horas pactadas en el período referido. Por otro lado, un total de 900.000 personas se encontraban de baja.

El impacto de la pandemia ocasionado por la COVID-19 sobre la salud de los trabajadores, ha sido una de las principales causas de absentismo laboral. En un año se tramitaron cerca de 4 millones de bajas.  Pero, si bien las consecuencias de la pandemia han elevado las cifras hasta marcar un pico histórico, se ha observado que existe una tendencia al alza del absentismo respecto a años anteriores. “El absentismo es una lacra para la productividad de las empresas y de la sociedad en su conjunto y se deben utilizar las herramientas idóneas para prevenirlo, entendiendo la promoción de la salud como la palanca de cambio”, asegura Luis Iglesias, Director del Área de Gestión del Absentismo de Quirónprevención y responsable de Tebex, consultoría especializada en gestión integral de la salud y gestión del absentismo. “Cuando hablamos de salud no estamos hablando exclusivamente de la ausencia por afecciones o enfermedades, si no del bienestar integral de la persona”, añade Luis Iglesias.

Estrategias de Inversión

Es importante que las empresas y los departamentos de recursos humanos, además de manejar los datos de las incapacidades temporales de sus trabajadores, tengan en cuenta otros aspectos como la edad, el sexo, la situación familiar y que valoren los riesgos que conllevan el trabajo que realizan. De ahí la necesidad de desarrollar programas específicos de prevención y recuperación dentro de las empresas que se adapten a las características de los empleados. Con ellos se podría disminuir el absentismo asociado a problemas de salud física y emocional y potenciar la motivación, el compromiso y la productividad de los equipos de la compañía.

Para manejar estos programas y gestionar el absentismo de manera eficaz, se debe encargar esta tarea a profesionales cualificados, sin embargo, en España no hay muchas empresas especializadas en esta actividad. Normalmente es el sistema público de salud o las entidades que colaboran o son gestoras de la Seguridad Social quienes se ocupan de este trabajo con los medios que tienen a su alcance. “La clave de nuestro trabajo radica en cómo entendemos que se debe abordar la gestión del absentismo, poniendo el foco en la prevención del problema y en la recuperación de la salud del empleado lo antes posible” explica Luis Iglesias como responsable de Tebex, consultora especializada en gestión laboral y del absentismo. Para conseguir su objetivo, la consultoría reduce los periodos de incapacidad que están asociados a las patologías de cada persona. Además “ofrecemos una optimización de los tiempos de asistencia sanitaria eligiendo un circuito complementario para evitar la saturación del sistema público que, a pesar de los esfuerzos, se ve saturado en muchas ocasiones”, puntualiza el director del Área de Gestión del Absentismo de Quirónprevención.

Hay que señalar que entre el 50 y el 60 por ciento de las ausencias laborales están provocados por el estrés que provoca la baja por depresión, sobre todo en este último año de pandemia en el que se han perdido tantas cosas. Las empresas tienen en cuenta cada vez más que los profesionales con buena salud trabajan mejor y son más productivos y por eso, establecen programas para mejorar la salud de los trabajadores, como tener un horario flexible, trabajar desde casa, chequeos médicos periódicos, seguro médico privado o programas para dejar de fumar.