Tarjetas, internet, móviles, también efectivo… al final, es el cliente el que tiene la última palabra para elegir el instrumento con el que efectuar sus pagos.

Los bancos simplemente deben ofrecerle todas las opciones posibles de pago, acordes con la tecnología existente.

El Banco de España ha publicado las últimas estadísticas correspondientes al primer trimestre sobre retirada de efectivo de los cajeros, terminales de pago y tarjetas.

Según estos datos, las operaciones de compra en terminales de punto de venta volvieron a superar en importe a la retirada de efectivo, confirmando la tendencia iniciada en 2016.

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El importe de las operaciones de pago en terminales aumentó en el primer trimestre un 9,02%, frente al crecimiento del 2,95% de las operaciones de retirada de efectivo.

El número de tarjetas emitidas ha aumentado en los primeros tres meses del año un 8,2% anual, el mayor aumento observado desde 2004. Por tipo de tarjeta, las de débito al alza un 2,95%. La emisión de tarjetas de crédito ha aumentado un 11,15%.

El número total de cajeros se ha reducido en el primer trimestre un 1,89 % (los bancos de la AEB aumentaron sus cajeros un 4% en 2016), cuando las terminales de pago en comercios han aumentado un 6,43%.

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El pago en efectivo sigue perdiendo importancia como medio de pago frente a otros instrumentos digitales y móviles.

También es cierto que en las cifras anteriores han influido, además de un cambio cultural, el fuerte crecimiento de las ventas y la reducción de comisiones por parte de los bancos.

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