El presente va a ser un buen año para la bolsa y para la economía. Sin embargo, en opinión de los expertos de AXA IM, los inversores no deberían esperar rentabilidades excesivas de los mercados de renta variable, sobre todo en Estados Unidos y en Europa.

Durante la presentación de la visión de los mercados este año, el director de ventas senior de AXA IM en España, Jaime Albella, ha comentado que la gestora está sobreponderada en renta variable este año, aunque prevé que las bolsas no subirán más de un 7 o un 8% este año. Se refiere, eso sí, a los mercados de Wall Street y Europa.  En concreto, otorgan un precio objetivo para el MSCI USA de 2.750 puntos y para el MSCI Euro de 245 puntos. Son más optimistas para los mercados emergentes y Japón, donde prevén subidas de alrededor del 10% durante el ejercicio.

Para Albella, 2018 se configura como un ejercicio de vuelta a la normalidad para los inversores, tras casi diez años de lucha contra la crisis financieras. Los próximos doce meses estarán marcados por un mayor crecimiento económico en todo el mundo –son más optimistas que el consenso en cuanto a la expansión-. Volverá, consideran, la inflación y coincide en que el sesgo de las políticas monetarias poco convencionales está ya encaminado a su desaparición. 

Con todo, señlana que “vemos pocas razones para un cambio de ciclo. Esperamos un crecimiento de más de un 3% a nivel global”.

En este entorno de crecimiento en la firma apuestan por sobreponderar la renta variable, por infraponderar los bonos de gobierno (están neutrales ante los de España e Italia)  y largos de volatilidad, ya que esperan correcciones técnicas.

Eso sí, aunque no esperan que las bolsas entren en una fase bajista, sí creen que este año asistiremos a la vuelta de las correcciones. “Buenas, sanas y deseables”, indica Albella. Asegura el experto que estos momentos de caídas en las bolsas son positivos para los “que están fuera del mercado y quieren volver a entrar y para todos aquellos que quieren realizar beneficios”. En su opinión es erróneo identificar a la volatilidad con riesgo, y no con oportunidades que, en realidad, es lo que supone para esta firma.

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