La noticia ha pasado prácticamente desapercibida, pero Warren Buffett anunció durante la última junta de accionistas de este fin de semana, que Berkshire Hathaway, su vehículo de inversión podría dar dividendos. Y eso es algo que no ha ocurrido jamás en los 50 años en los que ha estado al mando.

Buffett ha sido siempre un enemigo de distribuir los beneficios entre los accionistas de las compañías. En su opinión –al menos hasta ahora-, el pago de dividendos y recompras es una mala idea ya que ese dinero debería destinarse a otras operaciones que puedan ser más rentables en el medio y largo plazo; las adquisiciones, por ejemplo.

Sin embargo ni él, ni su nonagenario socio, Charlie Munger, han sido capaces de encontrar objetivos que incluir en su cartera. Hace unos años ya había avanzado durante su carta a los accionistas que estaban vestidos para ir a la caza de algún gran elefante. Y, por el momento, cada vez que han salido al campo se han venido de vacío, sin ninguna presa.

A finales del primer trimestre de este año, Berkshire Hathaway ha terminado con una tesorería de donde salen los dólares de la caja. En concreto, cuentan con unos 96.000 millones de dólares que podría permitirle, han dicho en la Junta, hacer adquisiciones de hasta 150.000 millones.

No hay que olvidar que Buffett es el gestor value por excelencia. Su objetivo no es solo encontrar buenos negocios, buenas compañías que incorporar a su cartera, sino hacerlo a buenos precios. Tras ocho años consecutivos de subidas en bolsa y de recuperación de la economía, parece que no está siendo tan fácil encontrar buenas oportunidades.  Por eso no sería de extrañar que el inversor pusiera algo de su dinero a trabajar durante una posible corrección futura. Es mítica su frase de “me encantan los días en los que cae mucho el mercado”.

Pero en los últimos meses las bolsas tampoco le han permitido entrar con mucha fuerza. Es cierto que lo hizo tras la victoria de Donald Trump, cuando la compañía gastó más de 12.000 millones de euros en la bolsa, en un momento en el que entraron incluso en Apple.

Por eso en estos momentos Buffett se plantea repartir por primera vez parte de los beneficios de la compañía en sus accionistas. En concreto, el gurú dijo que podría hacerlo  si “razonablemente pronto, incluso mientras que yo esté aquí, la empresa tiene demasiado efectivo que no puede asignar de otra manera. Es más, dijo que podría hacerlo tanto vía dividendo como vía recompra de acciones.

Sucesor

Por cierto, que durante la junta de accionistas también se volvió a hablar de quiénes podrían ser los sucesores cuando ni Munger, ni él, estén aquí para dirigir la compañía. Por supuesto no hubo ningún tipo de respuesta directa. Eso sí, Buffett afirmó que Berkshire Hathaway podría tener un CEO en menos de 24 horas si fuera necesario. Eso sí, dio una pista sobre los requisitos que buscarán para este puesto. “Sería un terrible error –dijo-  si la asignación de capital no fuera el principal talento de mi sucesor”.

En lo que va de año, las acciones de Berkshire Hathaway suben poco más de un 2%, por lo que hasta ahora el comportamiento del valor ha sido peor que el del S&P 500.

 

S&P 500 y Berkshire Hathaway