Con la primera ronda de elecciones en Francia a la vuelta de la esquina, los nervios de los inversores están a flor de piel. Como venimos advirtiendo desde hace meses, si Marine Le Pen, líder del Frente Nacional, consigue pasar la primera vuelta electoral con un cómodo margen, presenciaremos un incremento de los niveles de aversión al riesgo en Europa, con la consiguiente fuga de capitales, lo que llevará a los activos europeos y especialmente a los franceses a una ola de ventas, sobre todo en el sector bancario y empresas cuyo peso del negocio en Francia sea más alto.

Esta primera ronda, que tendrá lugar el próximo domingo, pondrá a prueba una vez más el proyecto europeo. En caso de que veamos una victoria de un candidato antieuropeo, como lo son Marine Le Pen y Jen-Luc Méchelon, la probabilidad de un "Frexit" sería mucho más palpable. Por supuesto, el simple cuestionamiento del proyecto europeo, ejercerá por sí sólo una presión adicional para los países más vulnerables, como los periféricos, aunque una ruptura de la Europa común, finalmente, hará perdedores a todos, sin distinción.

Como hemos comentado anteriormente, un "Frexit" podría conducir a la caída del sector bancario francés así como de empresas cuyo peso de negocio en Francia es más alto. Compañías como Vinci, Carrefour, Orange, Bouygues o Unibail por ejemplo, tienen más del 40% de sus ingresos en Francia.

Ante el aumento esperado en la prima del euro, las acciones de alta rentabilidad por dividendo como Endesa, Enagás, Engie, Eni, EON o las empresas más endeudadas como Red Eléctrica, Aena, Telefónica o BMW, podría salir fuertemente perjudicadas.

Las empresas exportadoras grandes, especialmente las especializadas en la producción de automóviles de lujo, la producción de maquinaria y químicos alemanes como Daimler, Siemens AG y BASF también pueden llegar a ser grandes castigados, ya que Francia es uno de sus mercados de destino.

Los países periféricos como Italia, España y Portugal, más vulnerables a los eventos de riesgo también pueden verse afectados y reflejar un aumento en el riesgo de crédito asociado a los bonos de alto rendimiento. Al mismo tiempo, se espera que el euro también puede ser penalizado con la paridad frente al dólar como objetivo en el corto plazo.

 

Las consecuencias Le Pen

Una victoria de Le Pen, junto con una posición cómoda del Frente Nacional en el Parlamento, inevitablemente desestabilizaría la política y económica europea y al mismo tiempo reavivaría el espectro nacionalista. En última instancia, este evento podría conducir a la desintegración de la zona euro, Europa y el fin de la moneda europea con consecuencias extraordinariamente adversas en todo el mundo.

Al igual que el presidente de Estados Unidos, Le Pen defiende políticas nacionalistas y perturbadoras, que pasan por un referéndum para salir de la zona euro, el retorno al franco francés y el control legislativo, económico o territorial, con la salida de la zona de Schengen. Una salida de la zona euro y la adopción de una nueva moneda, implicaría el default de la deuda francesa, que asciende a alrededor del 97% del PIB. Sin ligar a dudas, esta situación podría aumentar el riesgo asociado a otros países y, como se ha podido observar en Grecia, conduce a la posible pérdida de acceso de las empresas europeas al mercado financiero internacional, la pérdida de confianza en la moneda europea, fuerte contracción de la economía de la región, fuerte aumento de la tasa de desempleo y finalmente la desintegración.

Teniendo en cuenta los altos niveles de volatilidad asociada a estas elecciones, algunas de las estrategias de inversión puede pasar por la reducción de los activos más expuestos o proteger la cartera existente con opciones sobre el índice de volatilidad Europea. Al mismo tiempo, creemos que activos refugio como los índices americanos o los metales pueden ser una alternativa con menor volatilidad.

En un escenario donde Le Pen gana las elecciones presidenciales francesas, será posible ver una fuga de capitales hacia Estados Unidos y en busca de activos refugio como el oro. Sin embargo, este efecto puede ser mitigado por la apreciación del dólar.

Si Le Pen no gana las elecciones, las posiciones defensivas pueden romperse, lo que lleva a una apreciación inmediata de la moneda europea. El efecto correctivo sobre el oro bien puede ser mitigado por la depreciación del dólar frente al euro. Al mismo tiempo, los índices estadounidenses siguen siendo una opción de inversión y posiblemente se beneficiarán de la sensación de apetito por el riesgo.

El pasado reciente se caracteriza por eventos inusualmente disruptivos. El referéndum que condujo al Brexit, el referéndum italiano o la victoria de Donald Trump, eran acontecimientos que finalmente proporcionaron oportunidades en los movimientos correctivos.