El objetivo es impulsar el desarrollo de proyectos de investigación originales e innovadores y evitar el daño irreparable que representa la fuga de cerebros en España.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Fundación General CSIC (FGCSIC) han presentado, junto a Banco Santander y varios investigadores, la segunda edición del programa ComFuturo. Se trata de una iniciativa de colaboración público-privada que pretende captar y mantener en el sistema español de ciencia y tecnología el mejor talento joven investigador y posibilitar que desarrolle proyectos de alcance en centros del CSIC. El programa se articula en torno a tres aspectos clave:

- jóvenes científicos brillantes con capacidad demostrada para la investigación,

- proyectos de investigación innovadores y

- el apoyo a su desarrollo por parte del sector privado.

15 jóvenes científicos han sido seleccionados para desarrollar sus investigaciones. El programa, con una dotación global de dos millones de euros, está apoyado por seis entidades comprometidas con la investigación y la innovación: Banco Santander, a través de Santander Universidades, aporta un tercio del total, que se complementa con contribuciones de Acerinox, Fundación Cepsa, Fundación Domingo Martínez, Naturgy y Suez.

ComFuturo

ComFuturo es un programa pionero que pretende atajar uno de los problemas a los que se enfrenta la sociedad española: el daño irreparable que representa para el país la fuga del talento científico joven al extranjero. Según datos de la Comisión Europea, más de 12.000 científicos españoles se han ido al extranjero en busca de mejores oportunidades de desarrollo. El Foro Económico Mundial aporta también otro dato alarmante: la fuga de cerebros representa el 27% de los premios extraordinarios de fin de carrera en España. Son muchas las instituciones, universidades y empresas que están desarrollando estrategias para “recuperar” este talento.

La primera edición de Comfuturo ha permitido que jóvenes investigadores consoliden sus carreras científicas en España. Este es el caso, entre otros, de Iñigo Bretos, para quien esta iniciativa “ha sido un salvavidas que llegó justo cuando ya tenía asumido que iba a hacer las maletas para irme al extranjero”. También Carlos Sabín es investigador ComFuturo desde el 1 de septiembre de 2015 en el Instituto de Física Fundamental del CSIC, donde desarrolla su proyecto “Tecnologías cuánticas 3.0”. Sabín estaba en la Universidad de Nottingham en el Reino Unido y volvió a España gracias al programa Comfuturo. “En este tiempo, creo que todos nosotros o bien hemos sacado una plaza permanente en el CSIC o hemos conseguido una ayuda Ramón y Cajal, que permite estabilizarse con el tiempo, o bien hemos encontrado algo para continuar investigando en España. Todo eso ha sido posible gracias a este programa. A su vez, nosotros, con posiciones más estables aquí, podemos atraer financiación que ayude a más gente joven”.

En esta nueva edición, cinco de los proyectos seleccionados están relacionados con la sostenibilidad medioambiental: dos para el desarrollo de biofertilizantes ecológicos; otro de baterías para el almacenamiento sostenible de energía; el cuarto para la fabricación sostenible de nanocomponentes electrónicos; y, por último, un proyecto para estudiar nuevas rutas de biodegradación del plástico marino.

Otras tres investigaciones están vinculadas a la agricultura: investigar cómo producir frutales resistentes a la sequía; identificar genes que regulen las fases productivas de las plantas y, por último, obtener vino bajo en alcohol. También hay dos proyectos centrados en la detección de sustancias tóxicas; otros dos relacionados con los sistemas de computación del futuro; uno centrado en desarrollar material de construcción inteligente; otro orientado a estudiar una enfermedad que afecta a la conservación de piezas históricas de vidrio y, por último, una investigación relacionada con la industria petroquímica.

Las ayudas incluyen un contrato laboral para el investigador ComFuturo, con un salario bruto anual de 31.600 euros y una dotación anual de 5.000 euros para gastos asociados al proyecto, que se complementa con otros 5.000 euros anuales aportados por el centro del CSIC en el que se lleva a cabo la investigación.

ComFuturo fue seleccionado en 2016 por parte de Enterprise 2020, la línea de acción de la Estrategia Europea de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de la Comisión Europea, como “actuación colaborativa de alto impacto, que contribuye a mejorar la empleabilidad y a fomentar un empleo de calidad entre los jóvenes españoles”. El vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del CSIC, Jesús Marco, ha declaado que “el programa ComFuturo es un ejemplo de encuentro público-privado que nos está permitiendo dirigir el talento, y las ideas, de algunos de nuestros mejores científicos jóvenes hacia retos de alto impacto social. Hay que agradecer a los patronos de la Fundación y a las empresas colaboradoras de ComFuturo su apoyo y, sobre todo, animar también a más empresas a plantearnos nuevos desafíos, ya que la experiencia, de más de tres años, está demostrando que es una forma de lograr resultados muy valiosos en líneas de investigación de frontera”.

Santander ComFuturo

Para Banco Santander, “invertir en ciencia e investigación e impulsar el talento es clave para el progreso social y la construcción de un futuro sostenible y mejor para todos”. Este programa forma parte de un amplio abanico de iniciativas que apoya el banco para potenciar el talento y la investigación, y se enmarca en la misión del banco: contribuir al progreso de las personas y de las empresas.

Entre ellos, destaca Cátedras de Excelencia, una iniciativa puesta en marcha junto a la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) que impulsa desde hace once años un programa para promover la excelencia investigadora y atraer a científicos de primera línea mundial a la universi. El objetivo es facilitar el desarrollo de colaboraciones, mejorar los lazos internacionales y las capacidades científico-técnicas, y compartir experiencias docentes e investigaciones en el marco de esta institución. Desde entonces, 184 investigadores han participado en Cátedras de Excelencia procedentes de las universidades, institutos científicos y organismos de investigación más prestigiosos del mundo: MIT, London School of Economist, o las universidades de Boston, Paris, Standford y Cambridge, entre otras.