Repsol obtuvo un beneficio neto de 1.646 millones de euros durante los nueve primeros meses del año, lo que supone un incremento del 27,9% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.


El resultado neto de Repsol, calculado en base a la valoración de los inventarios a coste de reposición (CCS) y una vez eliminados los resultados no recurrentes, ascendió a 1.337 millones de euros, cifra superior en un 9,6% a la de los primeros nueve meses de 2013.

Estos resultados, según la petrolera presidida por Antonio Brufau, son especialmente significativos porque se han producido en un entorno de caída de precios del crudo -en el último trimestre-, ralentización de la demanda mundial y menor producción en Libia.

Según ha subrayado la compañía, su capacidad para generar ingresos le ha permitido compaginar las inversiones necesarias para el desarrollo de su actividad con una "drástica" reducción de su endeudamiento.

Las campañas desarrolladas en el área de exploración y producción junto a otras actividades de explotación han supuesto en los primeros nueve meses del año un volumen de inversiones de 2.549 millones de euros, un 20,7% por encima del mismo período del pasado año.

Paralelamente, el grupo ha reducido su nivel de endeudamiento en un 72%, hasta los 1.998 millones de euros.

Todo ello ha permitido a Repsol cerrar septiembre con un nivel de liquidez disponible de 10.448 millones de euros, suficiente para cubrir en 3,6 veces sus vencimientos de deuda a corto plazo.