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Este año la petrolera Repsol ha dado la campanada: comenzó enero en 16,4 euros y ahora juega con los 29 euros. El conflicto de Oriente Próximo entre Estados Unidos-Israel frente a Irán ha provocado una inesperada subida del precio del petróleo que en estos días vuelve a superar los 100 dólares por barril.

A este encarecimiento se suman peculiaridades de la firma presidida por Antonio Brufau: una gran capacidad de refino de variados tipos de crudo y una política de retribución al accionista muy generosa, tanto por dividendo como por recompra de acciones. El refino como principal negocio de Repsol frente a otras competidoras europeas con unos márgenes que han subido mucho, debido a problemas en refinerías de Rusia y de países del Golfo Pérsico que tardarán en solucionarse.

Pero la duda que tiene ahora el afortunado accionista de Repsol es, como siempre, si es buen momento para vender un valor en máximos históricos donde lo coyuntural (precio del crudo) tiene una importancia innegable en el rally. Y hemos consultado a los analistas para ver si el fenómeno actual es flor de un día o conviene estarse tranquilo y esperar. 

Generosidad con el accionista y BPA

“A Repsol lo que mejor le viene es el fuerte incremento del margen de refino, una parte importante de su negocio, ya que la compañía tiene un mayor peso de este negocio que el resto de grandes petroleras europeas. Además, Repsol es de las pocas que tiene capacidad para refinar muchos tipos de crudo diferentes, lo que es una ventaja competitiva”, explica Juan J. Fernández-Figares, director de gestión de IIC en Link Securities. Y añade:es evidente que, si el precio del crudo cae, la reacción inicial del mercado será castigar a todas las petroleras por igual, sea cual sea su mix de producto. Ya ha pasado eso cuando se estaba a punto de firma el MoU entre Irán y EEUU y después de haberlo hecho. Repsol es un buen valor para mantener en cartera ya que, además, ofrece una elevada rentabilidad por dividendo, cercana al 4%”, concluye.

El banco estadounidense Goldman Sachs ha elaborado un informe esta misma semana en el que mantiene la recomendación de comprar para Repsol y ha elevado el precio objetivo de la acción a los 32 euros. Sitúa a Repsol como líder en rentabilidadpara sus accionistas junto con la italiana ENI en 2026 “alcanzando un 11,2% en el caso de la española, frente a una media del sector europeo del 7,9%. Para el año 2027, la rentabilidad total para el accionista estimada de Repsol ascenderá al 11,5%, manteniéndose a la cabeza de las grandes petroleras europeas junto a Shell y TotalEnergies”, recoge el estudio.

Recompras que sostienen el precio

Estos analistas hacen hincapié en su puesto privilegiado en el refino ya que es la firma con mayor exposición y sensibilidad este negocio entre todas las petroleras de Europa. Un incremento de 1 dólar por barril en el margen de refino se traduce en un aumento directo del 4,6% en su flujo de caja operativo (OCF) de 2026. Goldman Sachs ha revisado significativamente al alza el beneficio por acción (BPA) esperado para Repsol: en 2026 lo sitúa en 7,17 euros por acción (un +31,9% desde la previsión anterior de 5,44 euros. En 2027 espera un BPA de 6,21 euros (un +38,5% desde la última previsión). Por último, en 2028 pronostica 5,08 euros, un 23,3% más.

Además de los dividendos, la recompra de acciones permitirá que la acción de Repsol pueda mantener sus precios actuales: si baja el petróleo, el beneficio será menor pero los pagos se repartirán entre un menor número de acciones. El modelo de Goldman Sachs proyecta 2.000 millones de euros en recompras de acciones tanto para 2026 como para 2027 (frente a la estimación previa de 1.800 millones de euros)  

El consenso de los analistas se muestra muy optimista, con numerosas recomendaciones de comprar o sobreponderar. La mayoría de las firmas coinciden en que los elevados márgenes de refino, el crecimiento en exploración y producción (upstream) y una atractiva retribución al accionista sostienen la valoración actual. Solo una firma mantiene una postura neutral alineada con el promedio histórico.

Últimas recomendaciones

Los analistas del británico Barclays tienen en revisión alcista el precio objetivo de la petrolera española. Los márgenes de refino extraordinarios de 38 dólares por barril, el crecimiento en upstream con proyectos en Alaska, Brasil y garantías operativas en Venezuela y la alta retribución vía recompras de acciones son sus argumentos de compra.

Por su parte, RBC Capital Markets recomienda sobreponderar el valor con un precio objetivo de 38 euros. Es la firma que apuesta más claramente por la subida de la acciónpetrolera tras analizar la fortaleza de las últimas cuentas semestrales presentadas por la compañía. Mediobanca en un informe de este mismo mes recomienda sobreponderar con un valor de 34 euros. Su apuesta de inversión descansa en una sólida generación de caja a corto plazo, la cual se ve directamente beneficiada por el entorno macroeconómico energético actual. Y los expertos de Jefferies el pasado agosto situaban a la acción en 32,00 euros. La entidad decidió elevar el precio objetivo para otorgarle un potencial adicional relevante al valor, incluso después del fuerte rally alcista que ha experimentado la cotización. Citigroup otorga un euro menos de precio objetivo (31 euros) y destacan su resistencia operativa y la diversificación estratégica del negocio, factores que protegen a la empresa pese a la volatilidad geopolítica.

Bankinter elevó su valoración desde los 26 euros anteriores a 30,10 euros, debido al entorno positivo del crudo y la fortaleza del balance. Destaca además sus múltiplos atractivos, con un PER de 7,5 veces, y una elevada rentabilidad por dividendo. Y, por último, Morgan Stanley es la única casa que en estos dos últimos meses se ha mostrado más desconfiada con Repsol. Su precio objetivo de 26,5 euros está ya por debajo de su actual precio de mercado.