La agencia de rating ha reducido la perspectiva de su calificación de China a “negativa” desde “estable”, alegando a la incertidumbre sobre la capacidad de las autoridades para aplicar reformas, por el aumento de la deuda gubernamental y por la caída estrepitosa de sus reservas.
 
"Sin reformas creíbles y eficientes, el crecimiento del PIB de China se desacelerará notablemente porque la alta carga de deuda golpea la inversión empresarial y la demografía se vuelve cada vez más desfavorable. La deuda gubernamental podría crecer más rápidamente de lo que estamos esperando", explicó Moody's en su comunicado.

Moody’s informó que su comité de calificaciones discutió la situación de China en una reunión el pasado 9 de febrero, en la que volvieron a dar una vuelta sobre la fortaleza fiscal e institucional del gigante asiático, además de su vulnerabilidad frente a riesgos que pudieran aparecer.

La agencia de calificación argumentó que esta revisión a la baja llegó a consecuencia de la continua debilidad fiscal, que tiene visos de mantenerse, y por el importante descenso de sus reservas extranjeras, que cayeron en 762.000 millones de dólares durante los últimos 18 meses. Asimismo, afirmó que hay riesgos de que la credibilidad de los funcionarios sea menoscabada por la implementación incompleta o por la revocación parcial de algunas reformas.

"Las intervenciones en los mercados bursátil y cambiarlo durante el último año sugieren que garantizar la estabilidad financiera y económica también es un objetivo, pero hay una incertidumbre considerable sobre las prioridades de política", añadió la agencia crediticia Moody's.

En este sentido, José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citigroup en España aseguró que en el fondo lo que dice Moody’s “es que hacen falta reformas eficientes y creíbles para limitar la desaceleración económica china, en un contexto donde la elevada deuda privada limita la inversión y el consumo al mismo tiempo que el deterioro demográfico lastra el crecimiento potencial”. Y de hecho la Agencia “alerta sobre el potencial deterioro adicional del mercado de crédito en el país”.

Por el contrario, Moody’s mantuvo su nota 'Aa3' para el país, destacando que las considerables reservas fiscales y extranjeras del país le dan tiempo para implementar las reformas y abordar gradualmente los desequilibrios económicos.

Por el contrario, la agencia alertó que podría rebajar la calificación de China si ve una desaceleración de las reformas necesarias para respaldar un crecimiento sostenible y proteger el balance del Gobierno.

QUIZÁS LE INTERESE LEER: El mercado está ante una crisis de los emergentes y no ante un cataclismo como en 2008