La familia Riberas, dueña de Gestamp, el mayor fabricante de automoción de España, ha puesto a la venta su negocio eólico.  Durante este ejercicio, el grupo elevará durante este ejercicio su potencia a 1.400 megavatios. 
 


La venta se llevará a cabo por mercados o paquetes de activos para maximizar así su valor y acelerar una desinversión que comenzó hace un año. A la cabeza de esta operación se encuentra Bank of América, que ayudará a la compañía a negociar con los potenciales candidatos en cada uno de los nueve mercados en los que actualmente opera Gestamp Wind.

En España, la compañía quiere pujar fuerte en la próxima subasta de hasta 3.000 megavatios de energía renovable que va a poner en marcha el gobierno. España se ha convertido en el tercer mercado para Gestamp Wind con una potencia instalada de 140 megavatios y 450 en proyecto.

En el cierre del pasado ejercicio, la filial eólica tenía en construcción parques eólicos con una potencia instalada de cerca de 1.000 megavatios. Durante este ejercicio realizará proyectos por otros 450 megavatios. Según estimaciones y teniendo en cuenta los últimos precios pagados por activos eólicos (1,4 millones por megavatio), Gestamp Wind tendría un valor de 2.000 millones de euros, incluyendo deuda.

El objetivo de la familia Riberas es salir del negocio de renovables, ya que en el año 2015 se desprendió del 80% de Gestamp Solar, que fue adquirido por el fondo americano KKR. Tras esta adquisición nació el grupo X-Elio, donde los Riberas siguen controlando aún un 20% del capital.