El BCE ha vuelto a reiterar que mantendrá los tipos de interés en niveles históricamente bajos durante un tiempo prolongado reduciendo, a partir del mes de abril, la cantidad de compras mensuales en 20.000 millones de euros. El mandatario del organismo ha vuelto a manifestar el ya famoso “todo lo que sea necesario”, lo que ha activado las compras de los mercados que, a esta hora, suben más de un 1,5%. 
 


El mercado celebra el hecho de que el BCE siga inyectando liquidez en los mercados. Tal y como ha anunciado hoy el mandatario del BCE, ese “tiempo considerable” que se debe a la evolución económica de la Unión Europea, especialmente de la inflación (subyacente) que sigue sin estar en el objetivo marcado por la institución europea. . En total, 60.000 millones de euros mensuales serán inyectados hasta diciembre a partir del próximo mes de abril, que suponen 20.000 millones menos de los que está inyectando en la actualidad.

Dragui ha dejado  claro que los principales indicadores indican que la economía empieza a ganar momentum: la inflación general aumentó, principalmente debido al aumento de los precios de energía y alimentos; aunque las presiones inflacionistas siguen siendo moderadas. Lo que ha llevado al BCE a reiterar su, ya famoso, “estamos preparados para hacer más compras si fuera necesario”. Bien incrementando el tamaño de las compras o la duración.

Estamos en un escenario en el que han cambiado las perspectivas económicas para la Eurozona por parte del BCE: prevén un aumento del PIB del 1,8% en 2017 (frente a las estimaciones anteriores del 1,7%), 1,7% en 2018 (en comparación con el 1,6%) y 1,6% en 2019 (sin cambios). Además dice que todas estas perspectivas están realizadas en base a que las medidas sobre la política monetaria se cumplan.

En este sentido, hay un punto destacable y es que la dispersión entre el crecimiento de los países de la Unión Europea ha caído a niveles mínimos desde 2009. Esto, remarca, es algo muy positivo. En este sentido, añade que “la medida más equitativa de todo es disminuir el desempleo”.

Sobre la previsiones de inflación, el BCE ha cambiado sus previsiones: 1,7% en 2017 (frente al 1.3% de las anteriores proyecciones), 1,6% en 2018 (en comparación con el 1,5% en la anterior previsión), y 1,7% para 2019 (sin cambios). Con lo que deja claro que han desaparecido los riesgos deflacionistas, que es bastante importante.

Draghi  que no hay ningún miembro del BCE que haya entrado a hablar de cambiar su política monetaria. Preguntado también por las tensiones políticas, el italiano apunta que la mayoría de las población de los países miembros quieren permanecer en el euro. Tampoco ve necesidad de tomar medidas adicionales. “La probabilidad de las expectativas de bajar los tipos de interés a niveles más bajos se ha reducido. Nuestro fordward guidance es el que es ahora mismo”, comenta. 

Sobre las divisas, todavía está lejos de su media actual. El problema está en que el dólar está mucho más fuerte de su “media histórica” con lo que el problema no está focalizado en el euro.  De hecho, ha expuesto que la mayoría problemas de los países de la Unión Europea son supranacionales, por lo que deberían “trabajar todos más juntos” de lo que lo están haciendo hasta ahora. Agrega que es importante ver las ventajas de trabajar todos juntos.  En este sentido, considera que eventos como el Brexit o el Referendum de Italia ya se han materializado, pero aún “no hemos visto el impacto económico que tienen”. 

Draghi señala que los riesgos domésticos se han reducido aunque los riesgos geopolíticos han repuntado. Algo que hay que tener muy en cuenta a la hora de tomar decisiones. 

Puede ver pinchando aquí el comunicado íntegro del BCE.