Tubacex logró cerrar 2016 con beneficio neto positivo, aunque éste descendió un 94%, desde los 8,4 millones de 2015, a los 500.000 euros que registró el pasado año. 

Tubacex cerró el ejercicio 2016 con unas ventas de 494 millones de euros, lo que supone un descenso del 7,4% con respecto a 2015, y un EBITDA de 34,9 millones de euros, un 28,6% menos que en el ejercicio anterior, en un año caracterizado por el mantenimiento de los precios del petróleo y de las materias primas en niveles históricamente bajos. En consecuencia, las compañías petroleras han reducido de forma drástica sus inversiones, registrándose fuertes descensos tanto en los pedidos como en los precios, que en el caso de TUBACEX han sido mitigados parcialmente por su estrategia de diversificación, mostrando caídas del 25% y 15% respectivamente.

El ratio de deuda financiera neta sobre EBITDA se sitúa en 5,9x, como consecuencia de la integración el año pasado de dos compañías y un EBITDA en 2016 muy afectado por la débil situación del mercado. Se trata, por lo tanto, de una situación coyuntural y TUBACEX mantiene su previsión de reducir ese ratio hasta situarlo en 3x en el presente ejercicio.

En los últimos cuatro años Tubacex ha logrado una generación de caja acumulada antes de adquisiciones asciende a 165,9 millones de euros. La compañía cuenta así con una capacidad de poder hacer frente a sus vencimientos de deuda de los próximos 3-4 años, incluso en el peor de los escenarios.