El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha comentado, en el Informe Anual del Banco de España, que "los análisis disponibles descuentan un agotamiento progresivo de algunos de los factores temporales" que han favorecido a la economía española en los últimos trimestres, "lo que redundará en una moderación gradual de las tasas de crecimiento en el corto y medio plazo".
"En este contexto", añade Linde, "seguir avanzando en la recuperación de los niveles de actividad y empleo y mejorar las perspectivas de crecimiento de medio y largo plazo exigen afrontar los retos aún pendientes, identificados en la reducción del desempleo, la consolidación fiscal, el desapalancamiento privado, la moderación de la posición deudora exterior y la mejora de la productividad".
"En primer lugar", indica el gobernador, "el desempleo. La tasa de paro se redujo a principios de 2016 hasta el 21 %, tras haber alcanzado casi el 27 % en 2013, pero todavía se sitúa muy por encima de la observada en otros países europeos, en un nivel que resulta socialmente inaceptable. La consolidación de un crecimiento equilibrado y generador sostenible de empleo requiere del mantenimiento y ampliación de las ganancias competitivas alcanzadas durante estos años. Esto último exige un marco laboral que refuerce la flexibilidad interna y facilite la adecuación de los salarios a las condiciones específicas de las empresas. Para corregir el fuerte incentivo que la actual regulación otorga a la contratación temporal, se hace necesario potenciar el atractivo de la contratación indefinida, evitando que su excesiva protección siga incentivando la temporalidad".
Lea también: El paro baja de 4 millones por primera vez desde 2010 con una caída récord de 119.768 personas en mayo
Resulta prioritario retomar la senda de corrección del desequilibrio fiscal, señala Linde
"En el terreno fiscal", señala Linde, "el elevado déficit público del año pasado —del 5,1 % del PIB— interrumpió el tono restrictivo que había mantenido la política presupuestaria en los últimos años, desviándose del objetivo y generando un incremento del componente estructural del déficit, hasta alcanzar cerca del 3% del PIB. Además, la ratio de deuda pública sobre el PIB se sitúa cerca del 100% del PIB, más de 60 puntos del PIB por encima de la observada antes de la crisis.
Resulta prioritario retomar la senda de corrección del desequilibrio fiscal, para lo cual es necesaria la definición de un programa detallado de consolidación en el medio plazo, que incluya una combinación más eficiente de los ingresos y gastos públicos, y la aplicación estricta de los mecanismos preventivos y coercitivos de la Ley de Estabilidad Presupuestaria".
Lea también: Moscovici: 'España no puede relajarse con el objetivo del déficit'
EL ENDEUDAMIENTO DE EMPRESAS Y FAMILIAS
El endeudamiento con el exterior, aunque ha comenzado a reducirse, sigue siendo muy alto y representa un elemento importante de vulnerabilidad
"El tercer reto está vinculado al endeudamiento de empresas y familias", explica el Gobernador del Banco de Españ. "A pesar de la reducción de la deuda privada en casi 50 puntos del PIB desde 2010, esta ratio todavía se sitúa por encima del nivel promedio de la zona del euro y la situación patrimonial para algunos segmentos de la población, tanto de hogares como de empresas, sigue siendo vulnerable.
Por otra parte, el endeudamiento con el exterior, aunque ha comenzado a reducirse, sigue siendo muy alto y representa un elemento importante de vulnerabilidad; en particular, por las necesidades recurrentes de financiación frente al exterior que plantea. Su corrección exige consolidar la capacidad de generar superávits por cuenta corriente de forma sostenida, para lo cual resulta también crucial afianzar las ganancias de competitividad alcan zadas durante los últimos años".
Por último, Linde señala que "uno de los retos más importantes que tiene nuestra economía a largo plazo es la mejora de la productividad. Solo un incremento en el nivel de eficiencia en la utilización de los recursos productivos disponibles nos permitirá mejorar el crecimiento potencial, en par­ticular en un escenario de envejecimiento de la población como el que se dibuja para las próximas décadas. Converger a los niveles de productividad de las economías más avanzadas es una tarea compleja, que requiere de acciones diversas y sostenidas en el tiempo", concluye.
Lee además:
El mal dato de empleo de EEUU golpea al Ibex que cae un 3,36% en la semana y se aleja de los 9.000 puntosLa deuda pública española se dispara: supera el 100% del PIB por primera vez en un siglo
El PP bajará los impuestos en enero si logra formar Gobierno tras las elecciones
Guindos: Es perfectamente posible y compatible bajar el IRPF y reducir el déficit