MADRID, 18 NOV. (Bolsamania.com/BMS) .- Luis de Guindos cree que la banca española está “bien preparada” para superar los tests de estrés que va a llevar a cabo el Banco Central Europeo (BCE). En una entrevista concedida a “Los Desayunos” de TVE, el ministro de Economía y Competitividad no ha querido valorar si también lo están las entidades de Alemania o Francia, porque “bastante tengo con ocuparme de lo español”. Estas declaraciones se producen en el marco de la reunión que hoy los consejeros delegados y presidentes, dependiendo de la entidad, de BBVA, CaixaBank, Sabadell, Santander, Bankia, Bankinter y Popular, van a mantener con la autoridad monetaria en Frankfurt para conocer los detalles de esos exámenes.
El titular de Economía encara estos exámenes con la convicción de que “ahora todo el mundo se fía de las cuentas de la banca”, un hecho más importante, en su opinión, que el hecho mismo de la inyección de dinero público.

La semana pasada, ya se produjo un primer encuentro entre el BCE y los ejecutivos de las entidades de Alemania, Bélgica, Chipre, Malta y Luxemburgo. Junto con los representantes del sector financiero de Estonia, Finlandia, Francia, Grecia e Irlanda, las entidades españolas pedirán hoy más información sobre los criterios que se van a aplicar en estos exámenes. Se trata de unas pruebas indispensables para que, a partir de noviembre del año que viene, el BCE se convierta en el supervisor único del sistema bancaria europeo. Este es uno de los pasos para la creación de la unión bancaria, proceso que el viernes sufría un paso atrás después de que el Eurogrupo no fuera capaz de acordar la creación de un fondo de resolución bancaria que respalde al mecanismo de liquidación de entidades en caso de quiebra.

El lunes que viene, será el turno de los bancos de Italia, Letonia, Holanda, Portugal, Eslovenica, Eslovaquia y Austria.

LO QUE SE CONOCE HASTA AHORA DE LOS TESTS DE ESTRÉS

Hasta 16 entidades españolas se someterán a partir de este noviembre y durante los próximos 12 meses a los tests de estrés que ha diseñado el BCE y cuya metodología publicaba la entidad central a grandes rasgos el pasado 23 de octubre. La evaluación se desarrollará en tres fases :

1) Una revisión cualitativa y cuantitativa de los riesgos, incluyendo liquidez, endeudamiento y financiación.

2) La revisión de la calidad de los activos (AQR por sus siglas en inlgés) para asegurar la transparencia de la exposición de los bancos a la calidad de sus activos, lo que incluirá la valoración adecuada no solo del activo en sí, sino del colateral y las provisiones relativas (aquí se incluyen los préstamos morosos, los refinanciados y la exposición a la deuda soberana).

3) Tests de estrés para examinar la resistencia de los balances bancarios a unos escenarios de estrés. Esos escenarios se comunicarán más adelante porque deben pactarse con la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inlgés).

El BCE exigirá a los bancos que, en todos los casos, su core capital mínimo sea del 8%. El ratio de capital Basilea III (fully loaded) que se exige a la banca española es del 9%, y muchas entidades ya han llevado a cabo ampliaciones de capital y ventas de activos para cumplir con esta obligación.

Estas son las entidades españolas que serán examinadas: BBVA, Banco de Sabadell, BFA, BMN, Banco Popular, Banco Santander, Bankinter, Ibercaja, La Caixa, Caja España-Duero, Cajamar, Catalunya Banc, Kutxabank, Liberbank, Unicaja y NCG Banco.

Los analistas de Credit Suisse comentaban sobre estos exámenes y, en concreto, sobre la banca española, que el sector está sano después de tres “importantes” reformas, un rescate europeo, la transferencia de activos tóxicos al “banco malo” y cuatro trimestres de revisiones del BCE y la Comisión Europea (CE): “La reestructuración del sistema bancario continúa a buen ritmo”, resumen. No obstante, estos analistas reconocen que los retos se mantienen. La morosidad ha continuado incrementándose, y de cara a esta AQR, el regulador nacional ha endurecido algunas de sus reglas. “Son probables necesidades adicionales pero podrían abordarse internamente. En el lado positivo, el entorno macro está mejorando, lo que limita los riesgos de futuras y abultadas provisiones. Adicionalmente, los bancos han pedido solo 40.000 millones de euros de los fondos europeos (de los 100.000 millones posibles)”.

Las malas noticias que arroja la banca española son, sobre todo, dos: no presta a la economía real (caída del crédito del 10% en términos anuales) y, aunque el ritmo de contracción parece estabilizarse, es improbable que mejore de manera fuerte; e incurren en elevados niveles de financiación del banco central, a pesar de que sus posiciones de liquidez han mejorado y de que los costes de financiación han caído.

María Gómez