La reforma regulatoria del gobierno de Barack Obama establecería a la Reserva Federal (Fed) como el supervisor financiero más poderoso de Estados Unidos, una propuesta que se está volviendo un punto de contención a medida que legisladores y grupos de consumidores atacan al banco central por su rol en la creación y el manejo de la crisis.
La propuesta, si se convirtiera en ley, representaría uno de los mayores cambios de la historia en el papel de la Fed. El banco central ganaría poder para monitorear riesgos a lo largo del sistema financiero y una amplia autoridad para examinar a cualquier firma que pudiera amenazar la estabilidad financiera, aun cuando la Fed normalmente no supervise dicha entidad. Las firmas más grandes e interconectadas serían sometidas a una mayor vigilancia por parte del banco central.

El presidente Obama afirmó que el plan garantizaría "que las líneas de responsabilidad sean claras" al poner la autoridad en manos de la Fed.

Los detractores que cuestionan la sensatez de la medida dicen que la Fed no supo usar su autoridad para encargarse de las laxas prácticas de préstamos y la burbuja inmobiliaria que llevaron a la economía a una recesión. La Fed respondió agresivamente después de que empezara la crisis, pero algunos sostienen que esas medidas fueron demasiado herméticas.

En el Congreso de EE.UU. se está gestando un movimiento para obligar a la Fed a que revele la identidad de las instituciones que reciben préstamos del banco central, algo que, según las autoridades, desalentaría a las firmas a pedir los fondos de emergencia que necesiten. Un grupo de miembros de la Cámara de Representantes está buscando auditar a la Fed.

"No tengo mucha fe en que la Fed pueda manejar un universo tan grande", señaló John Taylor, presidente de la Coalición Nacional de Reinversión Comunitaria de EE.UU., una entidad que agrupa a 600 organizaciones.

Tanto el presidente del Comité de Banca del Senado, Christopher Dodd, como el presidente del Comité de Servicios Financieros de la cámara baja, Barney Frank, dijeron el miércoles que el rol de la Fed era la mayor potencial fuente de fricción en el plan.

Dodd indicó que existen preocupaciones bien fundadas de que la responsabilidad de la Fed en la política monetaria, incluyendo la fijación de las tasas de interés, podría entrar en conflicto con sus opiniones sobre el riesgo sistémico. Los funcionarios de la Fed han sostenido que pueden manejar múltiples responsabilidades. "Cuánto más poder vaya a tener la Fed probablemente va a ser uno de los temas más controvertidos de este plan", dijo Robert Litan, un académico de la Institución Brookings. Litan piensa que es probable que el rol de la Fed en el nuevo marco regulatorio sea cambiado por los legisladores.

El secretario del Departamento del Tesoro, Tim Geithner, reiteró la determinación del gobierno de tener a la Fed como el regulador sistémico. "No creo que haya una alternativa convincente", dijo Geithner.