Los índices bursátiles del otro lado del charco vienen con vestido rojo. La reunión del primer ministro griego y Barck Obama mantienen en vilo a los inversores, mientras que la escasez de referencias económicas en tierras americanas hacen el resto. El Dow Jones ha abierto con un descenso del 0,07% hasta los 10.545 puntos, el Nasdaq cae un 0,24% y el S&P 500 un 0,24%.
La atribulada Grecia busca aliados más allá de las fronteras europeas porque no hay que descuidar ningún frente y, porque si el barco se hunde, parte de la tripulación mundial puede pasarlo mal también. El primer ministro griego, George Papandreou ha viajado hasta Washington para pedir que la primera potencia del mundo le eche una mano. Pero el presidente heleno no acude a la Casa Blanca con la cabeza gacha. Papandreou ha declarado que no ha mendigado un rescate a sus compañeros de Europa y presume de la buena colocación de los bonos emitidos por su Estado la semana pasada pero, entonces, ¿qué pedirá a Obama? Los inversores no lo tienen claro y se alejan de la renta variable y del temido fantasma del riesgo a la espera de mayor claridad.

Los datos que ya están claros son los de ventas de cadenas minoristas del índice ICSC-Goldman que durante la semana del 6 de marzo aumentaron un 2,9%, lo que supone un incremento del 3,4% interanual, el más alto desde julio de 2007. Aún así, el consumo sigue dando una noticia de cal y otra de arena, por lo que los inversores también miran con escepticismo este dato y, si no, para muestra un botón: el Reedbook de ventas minoristas aumentó sólo un 0,7% a principios de mes, frente a la subida del 1,3% que se esperaba.

En el apartado macro, a la espera de que Cisco Systems desvele su innovación para Internet que tanta expectación está causando, el valor sube en bolsa un 0,30%.

Todo esto en un día en el que el mercado de renta variable no es el único que tiembla por las decisiones políticas. En la cotización de las divisas, el euro se resiente y cede a los 1,359 dólares y en el mercado de materias primas, los contratos a futuro del petróleo caían cerca de 2 dólares a los 1,68 dólares/barril.