Las bolsas internacionales viven una jornada de descensos pronunciados y Wall Street no ha sido menos. El parqué estadounidense abre a la baja y cayendo un 0,31% el Dow Jones hasta los 10.347 puntos, un 0,46% el Nasdaq y un 0,40% el S&P 500. Las pretensiones de Obama de limitar el tamaño de los grandes bancos han infundido desconfianza en los inversores de EE.UU. y más allá de sus fronteras.
Todavía resuenan las palabras de Obama ayer. El presidente de los EE.UU. va a tener mano dura con los bancos. Tras presentar una propuesta para imponer un impuesto a las entidades financieras, el jueves propuso restringir el crecimiento de éstas e impedir que los bancos comerciales e instituciones que posean bancos sean propietarias o inviertan en fondos de cobertura y firmas de inversión privada de capital. Así pues, las grandes firmas financieras se han echado a temblar. Bank of America cede un 0,52%, Goldman Sachs un 1,34%, JP Morgan un 0,26%, Wells Fargo un 0,54% y Morgan Stanley un 1,06%. Se salva Citigroup con ligeros ascensos del 0,61%.

Al margen de las propuestas de ley, los verdaderos protagonistas de la semana son las presentaciones de resultados. Hoy desfiló con sus cuentas por bandera una de las compañías más importantes de America: General Electric. GE registró durante el cuarto trimestre del año un beneficio de 3.010 millones de dólares, un 19% menos que el año anterior, pero el mercado no la está castigando, ni mucho menos. El valor, pocos minutos después de la apertura de mercado, ya cotizaba un 3,12% arriba.

Otras empresas compañeras de pasarela de General Electric han sido McDonald’s, Schlumberger, Johnson Controls, Harley-Davidson o Google. Comenzando por la alimentaria, como era de esperar, la cadena de restauración rápida más grande del mundo vio aumentados sus beneficios un 23% en el cuarto trimestre y este viernes sube 1,46 puntos porcentuales.

Schlumberger, por su parte, cae un 1,48% en el NYSE, ya que sus cuentas no fueron tan buenas. Dejó de ingresar un 31% menos en los tres últimos meses del 2009 por culpa de la debilidad en los precios y la demanda del crudo.

Harley-Davidson tampoco tiene mucho que celebrar. La automovilística, como era de esperar, se ha resentido en sus cuentas de la debilidad del consumo. Sus resultados publicados hoy muestran un agujero de 218,7 millones de dólares en el cuarto trimestre del 2009 y el valor cede en estos momentos un 4,22%.

A quienes les ha ido verdaderamente bien es a Johnson Controls y Google. La primera presentó una ganancia récord que se eleva hasta los 350 millones de dólares en su primer trimestre fiscal. Una cifra que se ha visto propulsada por el aumento de los ingresos y márgenes, que superaron con creces las expectativas. Ante esta buena noticia, Johnson Controls se ha disparado un 5,68% en el NYSE. Google, por su parte, no lo hizo mal durante el último cuarto del año, periodo en el que ganó 1.970 millones de dólares. Pero estas cifras no han sido suficientes, el mercado esperaba aún más (6,48 dólares/acción frente a los 6,13 conseguidos), lo que hoy está siendo castigado en bolsa con descensos del 3,57%.