Los futuros americanos se mueven en negativo tras los descensos del pasado viernes y en una sesión en la que, los inversores contarán con referencias empresariales, como los resultados de Apple, Texas Instruments o Mercks. A una hora y media del toque de campana, el futuro referenciado al Dow Jones de Industriales se deja un 0,83% hasta los 13.445 puntos, el del tecnológico Nasdaq cae un 0,74% hasta los 2.133 puntos mientras que los futuros del S&P 500 ceden un 0,74% hasta los 1.494 puntos. Lo que está claro, es que, la bolsa de Nueva York afectada durante toda la pasada semana por la crisis inmobiliaria –que abre la posibilidad de una recesión en Estados Unidos- cuenta con la Fed para que le suministre, como ya hizo en septiembre, una nueva dosis de oxígeno.
La semana pasada, Wall Street pasó por una semana negra, marcada por una caída de su índice principal, el Dow Jones Industrial Average (DJIA) que alcanzó su más bajo nivel desde fines de julio, en medio de fuertes temores de propagación de la crisis de las hipotecas de riesgo sobre la economía real. Enfrentado con una disparada de las cotizaciones del petróleo y el hundimiento del dólar, el índice perdió 4,05% en la semana para terminar en 13.522,02 puntos. Tras pasar toda la semana en baja, el índice quedó a más de 500 puntos de su récord absoluto (14.198,10 dólares), del 15 de octubre. El índice ampliado Standard and Poor's 500, por su parte, perdió 3,9% para cerrar el viernes a 1.500,63 puntos. El índice compuesto Nasdaq retrocedió algo menos, 2,9%, a 2.725,16 puntos en el conjunto de la semana, ayudado por sólidos resultados trimestrales del sector tecnológico (Intel, Yahoo! Google), que constituyen su especialidad. El mercado de títulos, refugio del inversionista preocupado, terminó la semana en alza pronunciada. El rendimiento de los bonos del Tesoro a diez años bajó a 4,401% contra 4,687% el viernes anterior, y el de 30 años de plazo, a 4,689% contra 4,905%, hace una semana. La caída bursátil se reflejó en las bolsas latinoamericanas, con caídas semanales del 2,50 en Sao Paulo, del 2,00% en México y del 1,11% en Buenos Aires. Las advertencias de los dirigentes estadounidenses y del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el riesgo de recesión en Estados Unidos hicieron caer la moral de los inversionistas. A este panorama se agregó una caída en septiembre del inicio de viviendas nuevas, que cayeron a su nivel más bajo en 14 años. 'Uno tiene la impresión de que la crisis inmobiliaria se ha propagado a todos los sectores de la economía', resumen los analistas de Global Insight, quienes añaden que la crisis ha tomado 'el peor de los rumbos'. La publicación la semana próxima de indicadores inmobiliarios (ventas de viviendas usadas y nuevas en septiembre) podría intensificar los temores, subrayan los analistas de Lehman Brothers. Para Marc Pado (Cantor Fitzgerald), la solución podría venir de la Fed, cuyo Comité de Política Monetaria (FOMC) se reúne a fines de octubre para examinar el nivel de su principal tasa de interés, actualmente en 4,75%. Los mercados financieros esperan una baja adicional del costo del crédito a fin de estimular a los bancos a prestarse dinero estre sí, y un aflojamiento de las condiciones del crédito. 'Ya empezaron a circular rumores. La gran mayoría de los inversionistas apuestan por una baja de medio punto porcentual el 31 de octubre para confortar la economía, lo que podría permitir que el mercado se recupere', opina Pado.