El consejo de supervisión de Volkswagen celebró hoy una reunión extraordinaria en la que dio 'luz verde' al proceso de integración con Porsche, que culminará con la fusión de ambas compañías en un grupo de diez marcas que se refuerza como primer fabricante de automóviles de Europa.
El nuevo grupo, que comprenderá las firmas Volkswagen, Audi, Seat, Skoda, Porsche, Scania, Bugatti, Lamborghini, Bentley y Volkswagen Vehículos Comerciales, se constituirá con la progresiva participación de Volkswagen en Porsche, hasta el momento de la fusión.

Porsche, que realizará una ampliación de capital por importe de 5.000 millones de euros, permanecerá como una compañía independiente y mantendrá su sede en Stuttgart, mientras que un fondo soberano de Qatar tomará una participación en Volkswagen.

Además, los dos principales accionistas de Porsche, las familias Piëch y Porsche, participarán activamente en el proceso de integración y pasarán a ser los principales accionistas del grupo Volkswagen una vez culminada la integración.

El comité de dirección de Volkswagen negociará los términos de la integración con la nueva cúpula directiva de Porsche, que hoy sustituyó a Wendelin Wiedeking como consejero delegado por Michael Macht, hasta ahora responsable de producción de la compañía.

PORSCHE TENDRA UNA SITUACION COMO LA DE AUDI

El presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, destacó que la unión prevista con Porsche "sigue una lógica industrial y ofrece perspectivas prometedoras". "Hará más fuertes a dos compañías fuertes", subrayó Winterkorn, quien comparó la futura situación que puede tener Porsche con la que actualmente tiene Audi dentro del grupo.

Porsche es actualmente el primer accionista de Volkswagen, con el 50,76% del capital. Su idea inicial era alcanzar el 75%, pero su elevado nivel de endeudamiento (más de 10.000 millones de euros) le hizo desistir de esta posibilidad e inclinarse por una integración de ambas empresas.