Veolia Environnement tuvo 405,1 millones de euros de beneficio el pasado año, un descenso del 56,3 por ciento respecto a 2007, anunció hoy el grupo francés de servicios medioambientales, que indicó que buena parte de esa baja se debió a las depreciaciones de activos. Sin contabilizar esos elementos, el descenso del resultado neto recurrente fue del 29%, precisó Veolia en un comunicado. El resultado operativo cayó el 21,4% hasta 1.951,3 millones de euros, en parte por las pérdidas de valor de su filial Veolia limpieza en Alemania (restó 405,6 millones de euros), así como de un aumento de las cargas de amortización por nuevos contratos y adquisiciones recientes.
La capacidad de auto-financiación total descendió un 1% a 4.178 millones de euros, señaló el grupo, antes de recordar que durante 2008 aceleró su "política de gestión de activos" que se tradujo en cesiones por valor de 761 millones (frente a los 453 millones el ejercicio precedente).

La facturación, por su parte, progresó el 13,4% en cifras absolutas hasta 36.205 millones de euros, con un crecimiento interno del 9,6% a lo que hay que añadir un impacto positivo del 6,2% por las nuevas adquisiciones de activos y una pérdida del 2,4% por el efecto de las variaciones de tipo de cambio.

La empresa precisó que el aumento del precio de la energía contribuyó con 473 millones de euros al alza de los ingresos.

Al finalizar 2008, Veolia tenía un endeudamiento neto de 16.500 millones de euros, frente a los 15.100 millones un año antes.

El rendimiento de los capitales empleados retrocedió al 8,4%, frente al 10,8% conseguido en 2007.

La dirección ha propuesto el pago de un dividendo de 1,21 euros por acción que se podrá cobrar en efectivo o en títulos propios que en este último caso tendrán una rebaja máxima del 10% respecto a la cotización de los días previos a la asamblea general.

El presidente de la compañía, Henri Proglio, consideró que "en una coyuntura mundial difícil, Veolia Environnement ha demostrado sus capacidades de resistencia y dispone de bazas considerables para hacer frente a este contexto" y avanzó que "para 2009 nuestros esfuerzos se intensificarán y se concentrarán en la reducción de los costos y en la mejora de la generación de flujo de caja".

En concreto, el objetivo este año es generar un flujo de caja positivo tras el pago del dividendo, y para conseguirlo se reducirán las inversiones en al menos 1.600 millones de euros, con lo que se dispondrá de una partida máxima de 2.000 millones.

Además, las cesiones de activos aumentarán hasta al menos 1.000 millones de euros, dentro de un programa para totalizar 3.000 millones en el periodo 2009-2011.

Por último, la dirección pretende conseguir reducciones de costos de 280 millones de euros que ya tiene identificadas.

Con todos esos elementos, la capacidad de auto-financiación operativa debería situarse en unos 2.000 millones de euros tras la deducción de las inversiones netas.