Los responsables de la Unión Europea insisten en que no habrá un rescate para Grecia, pero si los costes que afronta el país por el crédito siguen aumentando, el bloque tendrá que hacer algo para evitar el impago de la deuda. No hay precedentes de un rescate semejante a un país de la eurozona, pero no por ello deja de ser factible. Cuando los costes de la deuda de Grecia aumentaron acusadamente la pasada primavera, el ministro de Finanzas alemán del momento, Peer Steinbrueck, dijo que Alemania podría tener que ofrecer asistencia financiera si otro estado de la eurozona enfrentase serios problemas.