El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, asegura que Europa no necesita aumentar aún más los gastos para combatir la crisis financiera global, dando el respaldo de la entidad a los gobiernos de esos países en su batalla con Estados Unidos sobre cómo superar la peor recesión en una generación.  En una entrevista con The Wall Street Journal, Trichet señaló que, en lugar de promover nuevas medidas, los gobiernos alrededor del mundo deberían actuar con más rapidez para implementar las medidas que ya han anunciado, refiriéndose en parte a los retrasos y las dificultades del rescate bancario del gobierno estadounidense.
Europa y Estados Unidos deberían "hacer ahora, tan eficiente y rápidamente como sea posible, lo que se ha decidido", señaló Trichet, encargado de la política monetaria de la segunda economía después de Estados Unidos. "Nada funcionará hasta que el sector financiero se recupere y esté listo para prestar de manera sostenida. Diría exactamente lo mismo sobre el presupuesto. Las decisiones se han tomado; son muy importantes. ¡Hagámoslo! Lo que se necesita es una rápida implementación y un rápido desembolso".

Estados Unidos esperaba presionar a los gobiernos de otros países para que aprobaran, en la reunión del Grupo de los 20 países industrializados y emergentes el 2 de abril en Londres, paquetes de estímulo similares en escala a su plan de US$787.000 millones. Los líderes de la Unión Europea, que se han comprometido a menos de la mitad de la suma aprobada por Estados Unidos pese a ser una economía de similar tamaño, han rechazado esa idea, algo que se pudo observar hace 10 días cuando los ministros de finanzas, incluyendo el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, se reunieron para prepararse para la cumbre.

Los comentarios de Trichet en respaldo a los gobiernos europeos son particularmente significativos porque el presidente del BCE a veces ha sido un crítico severo de sus políticas. También ha cuidado celosamente la independencia del BCE. La Reserva Federal de Estados Unidos y periódicamente ha rechazado la presión de los gobiernos para que el banco tenga un papel más activo en la tarea de estimular el crecimiento.

Ante las proyecciones de que la economía mundial se contraerá este año por primera vez en seis décadas, los gobiernos de países como China y el Reino Unido han presentado enormes planes de gastos. Sin embargo, el plan de rescate del sector financiero del gobierno del presidente Barack Obama ha avanzado de forma intermitente desde fines del año pasado, obstaculizado en parte por la oposición política a los crecientes costos del plan y, ahora, por el revuelo provocado por las bonificaciones pagadas a los ejecutivos de las firmas financieras. Los paquetes de estímulo fiscal de otros países han sido anunciados pero no implementados. El reciente plan de EUR50.000 millones -US$68.000 millones- de Alemania incluye recortes de impuestos sobre los ingresos y la nómina que sólo entrarán en vigor el primero de julio.

Washington y muchos economistas del sector privado han instado a las autoridades europeas a que sean más enérgicas en combatir una recesión continental que probablemente será más profunda que la de Estados Unidos.

"Cuando se toman en cuenta las medidas del gobierno y la Fed juntas, Estados Unidos ha sido claramente más estimulante en sus esfuerzos por reanimar la economía", explica James Nixon, un economista del banco francés Société Générale en Londres. "Las medidas de Europa han sido, podríamos decir, modestas en comparación".

El economista instó a Alemania a gastar más y permitir un mayor déficit para impulsar la demanda por las exportaciones de sus países vecinos. Además, sugirió que el BCE considere comprar deuda soberana o del sector privado como está haciendo la Fed.

Trichet, no obstante, dio a entender que el BCE no hará dichos cambios, aunque es el único banco central sin este tipo de programas y realizó una defensa enérgica de la respuesta de los gobiernos europeos a Estados Unidos.

"En ambos lados del Atlántico, lo que se ha hecho en materia fiscal corresponde a la gravedad de la situación", sostuvo el banquero central el viernes en su oficina en la sede del BCE.

Trichet también dijo que se han resuelto "peleas inútiles y contraproducentes" sobre distintas posturas.

El Departamento del Tesoro de EE.UU. no quiso comentar.