Texas Instruments presentó unos resultados trimestrales en línea con las previsiones de Wall Street, pero las declaraciones de sus directivos acerca de la debilidad del mercado de microprocesadores para teléfonos móviles de alta tecnología llevaron los títulos de la compañía a cotizar a la baja tras el cierre del mercado. Al cierre del trimestre, su beneficio neto se situó en 662 millones de dólares, o 49 centavos por acción, un 28% más que un año antes. Sin contar con extraordinarios de 6 centavos por título, el beneficio por acción coincide con la previsión de los analistas en 43 centavos. Las ventas crecieron por su parte un 3% hasta 3.270 millones.