En Saxo Bank creen que salvo crisis geopolítica, lo más probable es que durante el T2 veamos un impulso económico razonablemente positivo. Parece inevitable que acaben volviendo las políticas de relajación cuantitativa ya que los bancos centrales tratan de mantener controlada la crisis. Además, no se han solucionado los problemas de solvencia por el cúmulo de errores políticos, lo que, junto con las fricciones sociales y geopolíticas, podría derivar en una situación explosiva.

Según los analistas de Saxo Bank, Europa va a seguir la senda del crecimiento plano, pese a que la eurozona entró en recesión al final del año pasado. No obstante, el rebote en el crecimiento económico en Estados Unidos acabará expandiéndose a Europa. Asimismo, Asia va a seguir contribuyendo a su crecimiento a través de las importaciones. Si la recuperación en Estados Unidos no logra traducirse en creación de empleo, es posible que en el T3 podamos ver alguna medida de relajación cuantitativa. En Asia la cuestión clave es China, donde las pérdidas en inversión siguen acumulándose y en última instancia deberán asumirse.

Asimismo, Saxo Bank considera que las materias primas tienen por delante un viaje bastante accidentado, puesto que los problemas geopolíticos han intensificado la naturaleza impredecible de los mercados del petróleo. Los precios de los cereales corren el riesgo de subir bruscamente. Además se espera que el oro se consolide durante los primeros compases del T2. La volatilidad volverá a los mercados de renta variable en el T2, al terminar las medidas de estímulo. Y por otra parte, las acciones más seguras que generen dividendos serán las que obtendrán mejores resultados. El dólar australiano es el que menos nos gusta de las principales divisas, al ser la que más tiene que perder en relación con el aterrizaje de China y su valoración actual. Asimismo, el yuan chino podría perder fuerza también, al cambiar las condiciones comerciales de China y por la reducción de los flujos de entrada de capital.

Peter Garnry, Estratega de Renta Variable de Saxo Bank, afirma que: “Los bancos centrales de todo el mundo han comprado tiempo y han limitado la debacle económica de los mercados de crédito y el sistema bancario. No obstante, el crecimiento económico en los países desarrollados sigue por debajo de la tendencia acumulada y, como consecuencia, la renta variable tardará años en volver a su valoración media histórica. Haciendo balance de los riesgos alcistas y bajistas de la economía, nosotros creemos que la renta variable está valorada de manera justa en estos momentos.”