Las bolsas asiáticas recortan hoy un 0.7 %. El Nikkei algo menos, un 0.46 %. También cae en un porcentaje similar la bolsa de China.
Quizás lo que más llame la atención de los mercados hoy sea el descenso del EUR, intentando ahora romper a la baja el nivel de 1.40 USD. El resto, crudo y otras materias primas también retroceden perdiendo las subidas de ayer. Incluso el precio del oro, pese a la recomendación ayer de un competidor, también retrocede hasta niveles de 1522 $ onza.

¿Algo nuevo? No, realmente lo mismo.

• Dudas sobre la sostenibilidad de los resultados en un contexto de (lento) deterioro de los márgenes
• El fin del QE2
• Dudas sobre el techo de la deuda del Tesoro USA
• Crisis de deuda soberana en Europa
• Subidas de tipos de interés en emergentes
• Tensiones geopolíticas
• Volatilidad y/o subidas en los precios de commodities

En estos momentos el S&P recorta 0.8 % hasta 1304 puntos. La potencial ruptura de este nivel dejaría el camino dispuesto para intentar el precio más bajo del año, en 1260 puntos y amenazando el canal alcista iniciado en el Q3 del año pasado. No es mucho tiempo.

La estacionalidad tampoco ayuda ahora al mercado. Durante el verano, al menos en USA, seguirán las espadas en alto sobre el Presupuesto del próximo año fiscal. Y hablamos de un año de elecciones. Naturalmente, dando por hecho que haya un acuerdo sobre el aumento del techo de deuda.

En Europa todas las cartas están ya encima de la mesa para la próxima Cumbre Europea de junio. Los líderes europeos hablan de la necesidad de que Grecia no reestructure su deuda, pero le exigen al país que tome nuevas medidas restrictivas. Pero ayer tanto los sindicatos (han convocado una nueva huelga) como la oposición política griega rechazaron estas nuevas medidas. Mientras el Gobierno griego está convencido de tomarlas. Aunque también lo estaba hace un año. Y muchas de las medidas prometidas ahora ya estaban en el Plan de ajuste incumplido.

Pero los mercados se nutren de expectativas. La eterna pregunta es hasta qué punto los mercados han descontado todo lo malo (que es mucho) encima de la mesa ahora. La propia fortaleza mostrada de forma reciente por el mercado invita a comprar, pese a todo. Claro que esto puede ser muy peligroso ante el riesgo de subestimar una corrección del mercado que se convierta finalmente en un movimiento a la baja mucho más intenso y sostenido. Yo mismo admito que la segunda parte del año será mejor, tras esperar que las bolsas puedan recortar un 5/6 % en las próximas semanas. Pero; ¿y si los descensos finalmente son mayores?.

La complacencia es mal compañero en situaciones de incertidumbre y potenciales riesgos.

Titulaba un estratega USA una reciente nota como "el bueno, el malo y la incertidumbre". Y sabrán a que se refiere con el malo y la incertidumbre. El bueno, tan demandado, tiene que ver con la liquidez e infraponderación en riesgo de las carteras (las familias 7.8 tr en depósitos), las valoraciones (no altas…pero no tan bajas), las potenciales operaciones corporativas (1.9 tr. $ en liquidez en las compañías USA) y la solidez (pese a todo) del crecimiento mundial.
Ya no recuerdo bien la película en cuestión, aunque estoy convencido de que el bueno salió ganando. Y fue feliz.