La agencia internacional Standard & Poor's (S&P) ha rebajado la calificación crediticia de Renault al grado especulativo, también conocido como 'bonos basura', ante la previsión de que la baja demanda del mercado automovilístico europeo siga penalizando los resultados de la multinacional francesa. En concreto, Standard & Poor's rebaja de 'BBB' (calidad aceptable) a 'BB' (calidad cuestionable) el 'rating' a largo plazo de la firma del rombo, mientras que la calificación a corto plazo pasa de 'A-3' (calidad aceptable) a 'B' (situación cerca a la insolvencia). La perspectiva asociada es estable.