Después de que la justica de Estados Unidos fallase en dos ocasiones en contra de la causa Argentina frente a los fondos buitre, la agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s ha rebajado la nota de los bonos argentinos hasta CCC+ desde B-. La deuda argentina se hundiría en la calificación que mide a los "non investment grade" o bonos basura. Para S&P las expectativas de que el país mantenga el cumplimiento de su deuda en los próximos 12 meses son negativas.
 De momento, una medida cautelar hace que Argentina no pague por el momento los 1.500 millones de dólares que se le reclaman por la causa de los fondos buitre. Recientemente, la cámara de apelaciones del distrito de Nueva York sostuvo su resolución, tras la segunda apelación argentina, de que el país latinoamericano debía cumplir con el pago a los acreedores.

A Argentina sólo le queda esperar a que la Corte Suprema de Estados Unidos retome el caso y pueda aceptar un recurso. Sin embargo, los expertos que ven el caso desde dentro ven improbable un fallo a favor del país sudamericano, por lo que Cristina Fernández ya explicó las medidas que tomará en las próximas fechas para poder acometer el pago de la deuda.

Según la definición de ratings de S&P, una calificación de B indica que la economía de un país es muy vulnerable, aunque en un momento dado puede hacer frente a sus obligaciones financieras.

Sin embargo,  la nota actual de Argentina, CCC+, apunta que el país depende de que mejoren las condiciones financieras, empresariales y el entorno económico para pagar sus deudas.

En este sentido, S&P bajó la nota de la deuda argentina en relación a este asunto. “El riesgo es que el país no pueda pagar sus obligaciones en Nueva York”, aseguró Sebastián Briozzo, economista y analista de la empresa calificadora. Ya sea porque caiga la cautelar, porque la Corte Suprema decline aceptar el caso o porque falle en su contra”, añadió.

Standard & Poor’s argumentó que el riesgo de que Argentina no asuma el compromiso del pago de la deuda se debe, principalmente, a dos factores. Por un lado, que se interrumpan los pagos de los bonos emitidos con jurisdicción de Nueva York o modificar el domicilio. Para S&P esto sería “un default selectivo” si bien “no hay certidumbre de que ocurra alguno de estos dos eventos, creemos que hay una oportunidad en tres que suceda alguno en los próximos 12 meses”.

Los Credit Default Swaps (CDS) de Argentina están en estos momentos en 984 puntos. Uno de los niveles más altos del mundo. Los expertos creen que con este nivel, los CDS muestran una probabilidad de default (impago de la deuda) de alrededor de un 50%.