Desde que comenzó el año, el índice se dedica a experimentar amplios bandazos dentro del rango comprendido entre 1.370 y 1.249.
Comportamiento que permite que el precio comience a perfilar una formación chartista de cambio de tendencia denominada hombro-cabeza-hombro. Figura que viene acompañada por amplias divergencias bajistas en los osciladores técnicos con datos semanales que podemos apreciar en el histograma del indicador TRIX y en la línea del estocástico.

S&P 500 en gráfico semanal




En gráfico diario, la última caída desde el máximo situado en 1.356 activa señal de venta en el indicador MACD. En este contexto consideramos que una pérdida del mínimo semanal que se encuentra en 1.295 devolvería momento bajista al corto plazo y trabajar con la formación de hombro-cabeza-hombro citada. Sin embargo, mientras esto no ocurra nos parece precipitado trabajar con la formación de H-C-H. No podemos olvidar que las medias se encuentran cruzadas al alza y que la estructura de precios es de máximos / mínimos crecientes. En este contexto, una recuperación a cierre de 1.331 dejaría el camino despejado hasta máximos anuales y llevándonos a olvidarnos de la formación chartista.

S&P 500 en gráfico diario