Suma casi una semana el tiempo que llevan los mercados esperando un acuerdo "inminente" entre la Troika y Grecia para obtener el segundo rescate que salve al país heleno de la quiebra. Un tiempo en que las primas de riesgo de los países periféricos, especialmente Portugal, siguen tensados. ¿La prueba? Los seguros ante riesgo de impago de la economía lusa superan el 13% de revalorización.
Sin aprobar completamente el programa de ahorro propuesto por la Troika – no se apoya el recorte de las pensiones- la situación en Grecia sigue siendo un interrogante en los mercados. El grupo formado por el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y el Banco Central Europea ha dado quince días de plazo al país heleno para que encuentre una alternativa al recorte de las pensiones, estimado en unos 300 millones de euros, para poder aprobar el segundo plan de rescate sobre Grecia. Y todo ello a pesar de que, según publicó The Wall Street Journal, el BCE habría aceptado participar en el segundo rescate de Grecia diseñado por la UE y el FMI.

Esta tarde, Jean Claude Juncker ha convocado a los ministros de Economía y Finanzas en Bruselas. Pareceque a corto plazo, las cosas pintan complicadas para la economía helena. "Si ayer advertíamos del deterioro de las cifras de ingresos en Grecia en enero, hoy se pueden complementar con otros tres datos inquietantes:  La tasa de desempleo escala en diciembre hasta 20.9 % desde el 18.2 %, la producción industrial cae un 11.3 % anual en diciembre tras el 7.8 % anterior y  la inflación se modera hasta un 2.3 % anual desde el 2.4 % anterior", admite José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.  Un experto que confirma que "el crecimiento es clave. Yo soy de los que creen que un ajuste fiscal acompañado en el tiempo de reformas estructurales se traducirá en mayor crecimiento más tarde o más temprano. Pero, la situación para algunos países puede ser muy difícil cuando la confianza no mejora y la tensión de liquidez se mantiene y se profundiza en el tiempo. Un verdadero infierno". Y para muestra, un botón. Las primas de riesgo son fiel reflejo de esta situación.  En nuestro país, la rentabilidad del bono español a diez años, cuyo diferencial con el alemán del mismo plazo mide la prima de riesgo país, sube hoy al 5,52%, frente al 5,19 % de ayer, igual que el rendimiento del bono germano que hoy cotiza en el 1,97%. 

Spreads mundiales frente Alemania


El riesgo país de Francia caía ligeramente, hasta 91.4 puntos básicos, al contrario que el de Portugal, que subía esta mañana hasta los 1.221 puntos básicos para relajarse hasta los 1048 enteros. Los seguros de impago de deuda (credit default swap o CDS) relativos a los bonos a diez años de España para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares se cambiaban a esta hora a 357.67 dólares anuales, igual que ayer. Mientras que Portugal se pone al frente al subir hasta los 1221.46 puntos.

Mercado mundial de CDS


Pero ¿qué ocurre con Portugal? Los expertos reconocen que la economía ha hecho bien los deberes y que no nos enfrentamos a un segundo ‘Grecia’ en el entorno de la Unión Europea. Entonces ¿por qué suben primas de riesgo y el coste de asegurarse ante una posible bancarrota de la economía lusa? Las perspectivas son complicadas por dos razones. De un lado, el efecto contagio en caso de una quiebra desordenada de Grecia. Las comparaciones, dicen, son odiosas pero el mercado interpreta que si Grecia, primer país en ser rescatado necesita una quita en la deuda para evitar la bancarrota…Portugal, que ocupa el segundo lugar en el “universo de los rescates”, podría necesitarla también. Además, el país se enfrenta a una recesión absoluta “tras cumplir con unas fuertes medidas de austeridad y sin medidas expansivas será difícil que salga del agujero”, reconoce Soledad Pellón, estratega de IG Markets.

Además la economía Portuguesa se enfrenta a una triple calificación de bono basura, otorgada por Moody´s, Fithch y, en último lugar, S&P lo que “le deja al margen de cualquier inversor institucional”, asegura la experta de IG Markets.