Royal Dutch Shell ha anunciado que su beneficio neto creció un 25% en el primer trimestre, debido a los elevados precios del crudo que compensaron con creces el descenso de los márgenes de refino. Shell indica que su beneficio neto ascendió a 9.080 millones de dólares entre enero y marzo, frente a los 7.280 millones del mismo periodo del año pasado. La cifra del beneficio muestra cómo los gigantes del petróleo siguen siendo capaces de alcanzar precios récord del crudo, precios que se han visto impulsados por la continua inestabilidad en Nigeria y las tensiones entre Irán y Occidente.