Francia y Alemania aseguran que la principal prioridad para la cumbre del próximo 2 de abril del G-20 debería ser el diseño de una nueva arquitectura financiera global y destacan la necesidad de regular, más que de seguir impulsando medidas de estímulo, que es lo que pretende Washington. En una carta conjunta remitida hoy a la presidencia de la UE, ostentada por el presidente de República Checa, Mirek Topolanek, los líderes de ambos países afirmaron que el bloque debería proponer que sean revisados, regulados y supervisados todos los 'hedge funds', así como las firmas de inversión privada que puedan suponer un riesgo sistémico. "La principal prioridad es la implantación de una nueva arquitectura financiera global", señalan el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, en una carta enviada desde Berlín y que también recibió el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Barroso.