Los planes del presidente francés, Nicolas Sarkozy, contemplan elevar de manera progresiva la edad legal de jubilación en Francia desde los 60 años actuales a los 63 años en 2030.

En concreto, el periódico apunta que la hipótesis de base supone retrasar la edad legal de jubilación a 61 años en 2015, para situarla en un año más en 2020 y que alcance los 63 años en 2030.