La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, prometió hoy austeridad en la gestión del gasto, excepto en las partidas de gasto social y productivo, de cara a un año "especialmente difícil" como el 2010, que será también cuando empiece a iniciarse "ligeramente" la recuperación económica.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, prometió hoy austeridad en la gestión del gasto público, excepto en las partidas de gasto social y productivo, de cara a un año "especialmente difícil" como el 2010, que será también cuando empiece a iniciarse "ligeramente" la recuperación económica.

Así lo puso de manifiesto Salgado en el pleno del Congreso de los Diputados al defender el techo de gasto del Ejecutivo para los Presupuestos de 2010 (182.439 millones de euros), donde aseveró que el Gobierno seguirá llevando a cabo una política fiscal "exigente", orientada a consolidar la recuperación económica y la sostenibilidad presupuestaria en el medio plazo.

Según Salgado, la austeridad del gasto será "clave" en esta política fiscal, porque permitirá recuperar "paulatinamente" la senda del equilibrio presupuestario a medio plazo, reconducir las finanzas públicas hacia el saneamiento estructural y reforzar los efectos positivos derivados del entorno de una "progresiva aceleración" de la actividad económica.

Aún así, la vicepresidenta económica subrayó la importancia de mantener el esfuerzo en las partidas del gasto social, "especialmente necesarias" en un momento como el actual, y en las de gasto productivo, que son las que permitirán reorientar el modelo de crecimiento de la economía española. "Las dificultades a corto plazo no nos deben desviar de la perspectiva a medio plazo y, en particular, de las políticas de impulso de la productividad", indicó.

Por este motivo, aseguró que el Gobierno mantendrá en 2010 los ejes de su política económica centrados en las reformas sectoriales, la mejora del marco regulador para facilitar la actividad empresarial, la mejora de la competitividad de España en los distintos mercados y la ampliación del potencial productivo nacional.

Asimismo, destacó la necesidad de priorizar el gasto productivo, particularmente en partidas como las infraestructuras, la I+D y la Educación, para incrementar el capital humano, físico y tecnológico de la economía española, al tiempo que aseguró que el Gobierno enfatizará el gasto social, con una dimensión anticíclica "fundamental" en apoyo a los sectores más vulnerables a un entorno desfavorable.

Salgado recordó que el límite de gasto que propone el Ejecutivo para los Presupuestos del año que viene (182.439 millones de euros) supone una reducción del 4% con el gasto de 2009 en términos homogéneos, lo que refleja el "importante esfuerzo" de austeridad que se va a realizar. Asimismo, se refirió a la caída del 14,2% que experimentarán los ingresos del Estado y a la caída que seguirán registrando las principales figuras impositivas, a pesar de que será más atenuada que la de 2009.

"Por todo ello espero que con su voto aprueben el objetivo de estabilidad presupuestaria que presentamos hoy", pidió Salgado, quien además hizo un repaso del entorno económico mundial y nacional y aseguró que el deterioro mundial de la economía "podría estar tocando fondo", por lo que confió en que las economías sigan cayendo en el futuro, aunque a un ritmo más moderado. 

"ALGUNAS SEÑALES POSITIVAS".

En concreto, aseguró que, en las últimas semanas, se han registrado "algunas señales positivas", tal y como recogen todos los analistas internacionales, que reflejan una reducción en las primas de riesgo en el mercado financiero, lo que puede suponer el primer paso para la normalización de los mercados, una mejoría de los mercados bursátiles y una evolución al alza de los indicadores confianza.

Sin embargo, consideró que "aún es pronto" para sacar conclusiones y que, a pesar del intenso impulso que han dado los Gobiernos y los bancos centrales contra la crisis, la situación internacional continúa siendo "muy difícil", tal y como demuestran los datos del primer trimestre del año, que alcanzaron cotas desconocidas en los últimos sesenta años, como la caída del 4,8% que registró el PIB en la zona euro.

En el caso de España, la ministra aventuró que el PIB comenzará a mostrar, de manera gradual, tasas "menos negativas" en lo que queda de 2009, lo que permitirá cerrar el año con una caída del 3,6%, una cifra "algo menor" que la que registrarán el resto de países del entorno y motivada, sobre todo, por una "fuerte caída" de la demanda nacional (-5,6%).
 
EVOLUCIÓN MÁS POSITIVA EN 2010.

Además, Salgado confió en que, a medida que avance el año 2010, la evolución empiece a ser cada vez más positiva y permita una consolidación de los síntomas de recuperación, aunque la economía registrará una vez más una tasa "ligeramente negativa" del 0,3%, mientras que el empleo empezará el 2010 con una tasa aún negativa y comenzará a mejorar de manera progresiva a lo largo del año.

Recordó que la estrategia del Gobierno se ha centrado en la concreción de medidas fiscales y financieras a corto plazo orientadas al sostenimiento de la actividad y a poner fin a la destrucción de empleo y en la definición de una política a medio plazo para ampliar la capacidad de crecimiento de la economía española y asegurar la sostenibilidad fiscal. 

DÉFICIT EXCEPCIONAL Y TEMPORAL.

Salgado se refirió también al esfuerzo llevado a cabo por las administraciones públicas para paliar las consecuencias de la crisis, que ha generado un deterioro de sus saldos a lo largo del año en España y en el resto de los países de su entorno. "Más de 20 países de los 27 entrarán en un procedimiento de déficit excesivo en los próximos meses", aventuró.

Sin embargo, recordó que en la Unión Europea los déficit deben ser "excepcionales y temporales" y tienen que corregirse en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, por lo que España emitirá un informe en octubre que contará con diversas medidas orientadas a reducir el déficit en el año 2012 a las cifras que marca Bruselas. "El Gobierno presentará un plan económico y financiero de reequilibrio que se remitirá al Congreso en el que detallará la estrategia de consolidación fiscal", aseguró.