El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, aseguró que la aerolínea contempla "seriamente" presentar una oferta por Deutsche Lufthansa  debido a su baja capitalización, aunque no planea hacerlo en el futuro cercano.  O'Leary realizó estas declaraciones en Londres, después de que la aerolínea publicara sus resultados del pasado ejercicio fiscal, que cerró con pérdidas. 
La aerolínea de bajo coste irlandesa Ryanair registró en su último ejercicio fiscal, que concluyó el pasado 31 de marzo, unas pérdidas de 169 millones de euros, frente a los beneficios de 390,7 millones de euros que contabilizó en el ejercicio anterior atendiendo a los estándares financieros internacionales, según informó hoy la 'low cost' en un comunicado.

No obstante, antes de cargas extraordinarias, como el precio del petróleo o la depreciación de los títulos de Aer Lingus, el beneficio de la compañía se situó en 104,9 millones de euros, un 78% menos con respecto a los 480,9 millones de euros que registró en el ejercicio fiscal anterior.

La 'low cost' sufrió el impacto de los altos precios del petróleo registrados el pasado año y que, a pesar de la posterior caída, provocaron un aumento de su factura de combustible del 59%, hasta los 1.257 millones de euros.

Asimismo, Ryanair, que cuenta con una participación del 29,8% en su competidora Aer Lingus, sufrió una depreciación de 222 millones de euros en dicha inversión, hasta los 93 millones de euros.

En este sentido, la 'low cost' aseguró que, teniendo en cuenta el actual descenso del precio de las acciones de su competidora, no tiene previsto vender su participación, a pesar de los dos intentos fallidos de hacerse con el control de Aer Lingus.

Durante el ejercicio 2009/2010, la facturación de la 'low cost' alcanzó los 2.492 millones de euros, un 8% más, y transportó a 58,5 millones de pasajeros, lo que supone un aumento del 15%.

"A pesar de la recesión mundial y de los precios récord del petróleo, el sistema de tarifas bajas y bajos costes de Ryanair sigue permitiendo el crecimiento del tráfico y de la rentabilidad, lo que demuestra la fortaleza del modelo de Ryanair", destacó el presidente de la compañía, Michael O'Leary.

En cuanto a las perspectivas para el próximo año fiscal, que se extiende hasta marzo de 2010, Ryanair tiene previsto alcanzar unos beneficios situados entre los 200 millones de euros y los 300 millones de euros, gracias al descenso del precio del petróleo y a sus "bajas tarifas", que permitirán un aumento del número de pasajeros transportados.

A este respecto, Ryanair estima incrementar el próximo ejercicio fiscal el tráfico un 15%, hasta los 67 millones de pasajeros, y rebajar en 450 millones de euros la factura por combustible.