Royal Dutch Shell ha logrado un beneficio superior a los 5.300 millones de euros en el primer trimestre del año, un 6 por ciento más frente al mismo periodo del ejercicio anterior. Mejora sus cifras a pesar del descenso de los precios y de las ganancias en su unidad de exploración y producción.
Los ingresos se redujeron un 3,2 por ciento, hasta 73.480 millones de dólares (54.000 millones de euros), y el beneficio bruto se situó en 12.814 millones de dólares (9.420 millones de euros), un 8,5 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior.