El ministro británico de Economía, Alistair Darling, tiene planes para otorgar más poderes al regulador del sector financiero con el fin de evitar que se repita el caso del banco Northern Rock, que atravesó por serios problemas de liquidez. En una entrevista que publica hoy el diario Financial Times, el ministro indica que quiere que la Autoridad de Servicios Financieros (FSA, reguladora) intervenga para proteger los depósitos cuando un banco esté en dificultades. El Northern Rock se vio obligado a solicitar hace unos meses ayuda al Banco de Inglaterra, lo que ha motivado que numerosas personas hicieran largas colas para retirar sus depósitos de esa institución financiera.