Que algo huele mal en el mercado de divisas desde hace ya un tiempo es algo que aquellos que día tras día nos movemos en las trincheras apantalladas no podemos ni obviar ni negar. Que se sepa cómo este olor a podrido (técnico) va a acabar sabiendo a rosa mosqueta es algo que ni quién les escribe ni cualquiera con un poco de sentido común puede atreverse a aventurar.
Lo comentaba hace ya unas semanas, pero no por ello deja de ser vigente: nos encontramos ante un mercado no dominado por los grandes pares (léase EUR/USD, USD/JPY, etc.), sinó por los cruces, y más concretamente aquellos que tienen que ver con el JPY, pero sin dejarnos de fijar en lo que está aconteciendo con el CHF.
Sí amigos, el SNB (Banco Central de Suiza), registró el año pasado pérdidas de 20mil millones de CHF intentando frenar la apreciación de su moneda contra el USD (lo hicieron masivamente desde 1.10 hasta 1 aproximadamente), cosa que a la vista de los nuevos mínimos históricos que nos va marcando el cruce USD/CHF durante este mes de Abril pues de poca le sirvió. Siempre he mantenido esa visión que los bancos centrales (y mucho más en el caso del suizo) a la larga no pierden dinero (lo hemos visto más de una vez con el BoJ), por lo que entiendo que el CHF tendrá su punto de inflexión más tarde o más temprano (lo último me parecería lo más lógico, pero ante un mercado en estado de aberración la lógica es la peor de las mentiras), y que veremos al par por encima de la paridad de nuevo, hasta el punto que toda esa fortuna que el SNB tiene metida en el mercado pueda sacársela sumando algún que otro beneficio de algunos milloncitos.



Aún y con eso, la realidad de la situación es que el nuevo mínimo marcado ayer jueves por el USD/CHF en 0.8895 deberá haber hecho (de nuevo) saltar unos cuantos stops de esos inversores retail (particulares), que según datos de brokers fiables se sitúan en un 85-88% de promedio largos en el par (es decir que están comprados, pensando que el precio subirá), y que no quieren aceptar las pérdidas porque seguramente ‘esto ya ha bajado demasiado y tiene que rebotar’. Es precisamente esa creencia y ese posicionamiento masivo comprado de los retail lo que permite a las grandes manos aprovecharse y seguir vendiendo (según la teoría de la opinión contraria), para quedarse con su dinero. Como le comentaba un colega a otro no hace mucho al respecto de este par “se necesitará un movimiento de barrida final de stops “a saco” para sacar a todos los que pudieran quedar dentro comprados, liquidarlos del todo y entonces sí, darse la vuelta de manera fiable y con largo recorrido”. Me parece bastante coherente esta visión, y más si echamos la vista un poquito atrás y vemos lo que ha pasado con los cruces de JPY tras el terremoto de Marzo, donde se limpió de stops y posiciones por doquier con un movimiento vertical desfasado, se hizo creer a las masas que “dado que Japón es un exportador neto de capital” el Yen seguiría preciándose y por lo tanto los cruces de JPY seguirían bajando, para, un mes más tarde, tener los precios en aberración compradora, y esos mismos soplagaitas diciendo ahora que “ uy, pues el efecto de la repatriación de JPY fue menor de lo esperado”… y es que hay cosas que no cambian… Servidor, por ser ya un pelín menos bravo que lo era en juventud, no tiene posiciones en JPY, pero con los precios actuales, y echándole eso que se le tiene que echar para demostrar lo que hay que tener, sería razonable pensar en una más que notable corrección desde niveles actuales (y ya hemos corregido parte de la aberración en EUR/JPY; por ejemplo, de 123 a 120), y siguiendo con el ejemplo mencionado, ver el cruce en los 114-115 en un escenario no muy lejano.

En el gráfico inferior, y como nota de análisis técnico, el gráfico USD/CHF, con su nuevo mínimo histórico de ayer, no consiguió perforar la banda baja del canal que lleva formando desde finales del año pasado. Como decía, uno ya tiene menos de lo que hay que tener y preferirá esperar a un buen giro de mercado antes que hacerse el héroe buscando suelos o techos, pero analizándolo objetivamente, este par, si no pierde la base del canal, puede rebotar hasta 0.9450 en el medio plazo, o incluso en el corto plazo si las posiciones mega-bajistas que se han ido acumulando hasta la fecha, muchas de ellas inducidas por sistemas automáticos y maquinitas chungas, empiezan a deshacerse en masa en busca de preservar lo ganado, anticipando un ya necesario (más que nada para la salud mental de muchos de nosotros delante de las pantallas), giro de este par de divisas.