Llega el gordo de navidad, y a pesar de que son pocos los que realmente creen que les va a tocar, lo mismo debían pensar los que años anteriores tuvieron la suerte de escuchar su número junto a una cantidad indecente de ceros que añadir a su cuenta… y ¿entonces qué? EFPA nos regala unos consejos por lo que pueda pasar.
Recuérdese sentado en su sofá, con el sorteo de navidad de fondo, más atento al periódico que a los niños que van cantando números desde hace ya un rato. En el trabajo, con el cupón casi olvidado, y mientras toma un café se pregunta, vaya era hoy el sorteo – ¿alguien sabe el premio?-. Nadie realmente contesta, porque nadie piensa que le vaya a tocar… pero al echar un ojo en Internet, endereza la espalda, abre los ojos, se le enreda el proceso respiratorio… le ha tocado. ¿Y ahora qué?

Lo primero que recomienda EFPA, obviando el paso obligado de invitar a sus amigos a champán, es mantener la calma. Si queremos que la fortuna no vuele, hay 5 pasos básicos que podemos seguir:

En primer lugar no se precipite: a la hora de pensar en qué hacer con su dinero recuerda que las operaciones más rentables son también las más peligrosas.

Infórmese sobre la fiscalidad: le interesan buenas rentabilidades netas de impuestos, se asegura desde EFPA. Hace falta por tanto un planteamiento fiscal que acompañe al fianciero.

Conozca los productos: no se lanza a la selva de los mercados sin conocer el entorno. Infórmese sobre productos y proyectos en los que invertir su dinero.

Gestione su dinero: las inversiones necesitan de una gestión activa, no descuide sus ahorros y mantenga un plan de seguimiento y evaluación.

Busque asesoramiento: busque expertos cualificados para una óptima gestión de sus recursos.

Una vez puestas las bases de una inversión responsable concretemos un poco más como sacarle una mayor rentabilidad a nuestra recién adquirida fortuna.

2010 ha sido un año movidito, pero si sacamos la nariz del Ibex 35 veremos como en general, la renta variable ha tenido un año que podríamos calificar de positivo. Los índices americanos se han revalorizado hasta un 10%, aunque la estrella sin duda han sido los mercados emergentes, con revalorizaciones netamente superiores.

El año que entra no será muy distinto. Las previsiones para la renta variable mundial hablan de un crecimiento en los mercados que van desde el 10% de los más pesimistas hasta el 25% de los más atrevidos.

¿El escenario? Una continuación de lo que hemos visto hasta ahora. Un mundo a tres velocidades. En cabeza y haciendo de locomotora del P.I.B un mundo emergente que cada día tiene más peso. Con un paso más rezagado, pero consolidando la recuperación y dejando en el horizonte una posible vuelta a la recesión en W, EEUU. Por último España, dónde a pesar de la pretendida unidad, las diferencias son evidentes. Irlanda y Grecia ya rescatadas; Portugal sonando como la próxima victima y España aguantando los continuos envites.

Así las cosas, parece que la mejor opción en este próximo año sigue siendo la exposición a mercados emergentes en renta variable.