El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, dijo hoy que el Gobierno gastará "cientos de miles de millones de dólares" en una intervención a gran escala en los mercados para responder a la crisis financiera. En una rueda de prensa, Paulson anunció que la administración elevará su participación en el mercado inmobiliario, que considera la raíz de los problemas financieros de Estados Unidos. Los gigantes hipotecarios Freddie Mae y Freddie Mac, intervenidos por el Gobierno este mes para evitar su colapso, aumentarán las compras de valores garantizados por hipotecas, que han sido un dolor de cabeza para los bancos porque nadie quiere comprarlos. El Tesoro también ampliará un programa ya en marcha para adquirir directamente esos títulos, según el secretario del Tesoro.
Paulson evitó entrar en los detalles de todas las medidas consideradas para el paquete, que deberá definirse durante este fin de semana, y que podría ser aprobada por el Congreso la próxima semana. No obstante, señaló que el programa debe ser "suficientemente grande" para tener impacto y que supondrá una inversión "significativa" de dinero de los contribuyentes. Enfatizó que la alternativa es más quiebras de bancos y unos mercados incapaces de financiar el crecimiento de la economía estadounidense. Entre las acciones anunciadas hoy está también un programa para garantizar temporalmente los fondos mutuos que colocan dinero en el mercado de dinero (money market), unas inversiones consideradas muy seguras hasta ahora, pero algunas de las cuales han registrado pérdidas. Esos fondos tienen una gran importancia en los mercados, pues proporcionan financiación a corto plazo a los bancos. Paulson habló un día después de que lograra el apoyo de los líderes en el Congreso para aprobar con la máxima velocidad posible el plan para estabilizar los mercados. Barney Frank, el presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara Baja, que revisará el proyecto legislativo, ha dicho que su ratificación tardará menos de un mes. En principio, el Congreso debe suspender sus sesiones a finales de la próxima semana. El paquete anunciado por Paulson supone un cambio de estrategia frente a la crisis financiera. Hasta ahora, el Gobierno había reaccionado ante las noticias de instituciones financieras al borde del colapso, con la decisión de poner dinero público para salvar al banco de inversión Bear Stearns y la aseguradora AIG, además de Freddie Mac y Fannie Mae. En cambio, dejó caer en la bancarrota al banco de inversión Lehman Brothers. Con el nuevo paquete, el Gobierno ha tomado la iniciativa. Paulson reconoció que las medidas hasta ahora no han sido suficientes y que Estados Unidos "debe tomar acciones adicionales y decisivas" para responder a las causas de la crisis. En su llamamiento a la acción, Paulson pintó un cuadro tenebroso de la situación actual. Dijo que los ahorros de los estadounidenses "están en peligro" y que se ha "perturbado" la capacidad de los consumidores y las empresas para tomar dinero prestado.