El retraso en la puesta en marcha del plan de reestructuración de la firma automovilística alemana Opel, propiedad del consorcio General Motors, ha provocado que la compañía pierda entre 700 y 900 millones de euros, según anunció hoy el presidente del comité de empresa de la compañía, Klaus Franz. Por otro lado, el representante de los trabajadores de la compañía automovilística señaló que los puntos más relevantes del proceso de reestructuración de Opel podrían estar cerrados a mediados de febrero del próximo ejercicio.