Una completa separación del fabricante de automóviles alemán Opel de su matriz General Motors es imposible, de acuerdo con un documento del ministerio de Economía alemán al que tuvo acceso Dow Jones Newswires el lunes.  Este documento, elaborado para la Comisión de Economía y Tecnología de la cámara baja alemana, indica además que el plan de reestructuración de Opel prevé una ayuda de 1.900 millones de euros por parte de GM e incluye 1.200 millones de dólares en reducciones de costes estructurales en Europa, lo cual podría requerir una reducción del 25% en su capacidad de producción.  El ministerio ha pedido a un gabinete de abogados que examine la forma de garantizar que las ayudas estatales a Opel no acaben yendo a GM y que permanezcan en Alemania incluso si GM se declara en bancarrota.