La Casa Blanca, que busca dar más peso a su iniciativa para reducir las prácticas riesgosas en Wall Street, dio a conocer los detalles de una propuesta que obligaría a la instituciones financieras a elegir entre las operaciones de banca comercial y aquellas en las que usan sus propios recursos en busca de beneficio propio, a la vez que intenta limitar el tamaño de los megabancos.