El índice Nikkei cerró con descenso del 0,1 por ciento y los análisis técnicos del mercado apuntaban a nuevos retrocesos de la bolsa japonesa tras su escalada a máximos de 18 meses.

Los inversores se mostraron cautos por las acusaciones de fraude contra Goldman Sachs Group  y el miedo a un endurecimiento de la regulación bancaria.