La japonesa NEC dijo el miércoles que cerraría una planta de pantallas de cristal líquido en el sur de Japón en diciembre, mientras la compañía se enfrenta a una pérdida anual de 290.000 millones de yenes (unos 2.350 millones de dólares) en medio de un recorte global en el sector de LCD. Los fabricantes de pantallas de LCD de todo el mundo están sufriendo una ralentización de la demanda y una caída de los precios. La planta, propiedad de NEC LCD Technologies, emplea a 370 trabajadores y tiene una capacidad de producción mensual de 86.000 pantallas de LCD de uso industrial, principalmente pantallas pequeñas o de tamaño mediano para productos como terminales de puntos de venta y aparatos móviles.