La canciller Angela Merkel cree que la economía alemana está actualmente mejor equipada que otras para hacer frente al bajón coyuntural mundial pero cuenta con que el próximo año el crecimiento se ralentice visiblemente. Durante su tradicional rueda de prensa previa a las vacaciones de verano, Merkel ha reconocido que Alemania no se puede desvincular de la fuerte inflación que se está experimentando en todas partes, pero subrayó que la situación actual del país es lo suficientemente "robusta" como para encajar este revés.