MARF a examen

(De izq a dcha y de atrás a adelante): Gonzalo Gómez Retuerto (BME); Alfonso Pastor (Bankinter);  Daniel Lozano (Grenergy); Adolfo Estévez (Axesor Rating); Javier Marín (MÁSMOVIL); José María Lecube (Dunas); Susana Burgos (Ei); Alejandro González de Aguilar (Deloitte)

Venía registrando un crecimiento sostenido año tras año, pero 2019 ha sido el de la consolidación del MARF, asegura Gonzalo Gómez Retuerto, Director General de BME Renta Fija. “Hemos crecido alrededor de un 60% en las principales cifras, con un volumen de emisión de 10.300 millones de euros, y un saldo vivo -que es la financiación que está aportando realmente el mercado a las empresas-, que venía de 3.300 millones y se sitúa ahora en 5.100; un 54% más. Y además de lo cuantitativo también hemos dado un salto en lo cualitativo, en cuanto al número de empresas, los sectores representados, o la llegada de nuevos productos como los bonos verdes”.

El primero, por 22 millones de euros al 4,75%, lo colocaba Grenergy Renovables, en lo que constituyó la primera toma de contacto de la compañía de energías renovables, con la renta fija. Su Director de Relaciones con Inversores y Comunicación, Daniel Lozano, también participó en un debate organizado por Estrategias de Inversión, para subrayar la importancia de dicha emisión, que les está permitiendo financiar nuevos parques y proyectos. “Certificar la emisión como bono verde nos ha posibilitado estar en un mercado, el ISG, que crece cada vez más porque potencia las empresas con un buen sistema de gobierno corporativo y fomentan la sostenibilidad. En nuestro salto al mercado continuo han entrado fondos nórdicos o franceses interesados en la operación. Atraes una demanda, como Cofides, que de otra manera no se habría producido”.

Para Javier Marín, Director General de Relaciones con Inversores y Finanzas Corporativas de Grupo MASMOVIL, “tener compañeros de viaje que te hacen el proceso más fácil es muy importante. Nosotros empezamos con un bono corporativo en 2015, luego lanzamos un bono de proyecto, hicimos una ampliación del mismo…después llegaron los pagarés, y ahora hemos aumentado significativamente el programa. Nuestra experiencia ha sido muy satisfactoria; hasta el punto de que no sabemos, dada la etapa de desarrollo corporativo que hemos vivido, cómo podríamos haber llegado hasta aquí de otra manera”.

Pero sucede que los inversores no siempre están dispuestos a dedicar el tiempo necesario a analizar una empresa desde cero para saber si les conviene o no, desde el punto de vista de su estrategia, su foco, y sobre todo, su apetito por el riesgo. Y es ahí donde entran en juego las agencias de rating. “Cada inversor tiene que hacer su propia due diligence, pero nuestro análisis y la opinión que de él se deriva les ayuda a centrar los parámetros. Es una metodología transparente que compartimos y que resulta muy útil como instrumento de apoyo”, afirma Adolfo Estévez, Managing Director, Axesor Rating. Y añade que “apenas tardamos 4 o 5 semanas en este tipo de empresas que al ser cotizadas, tienen la información muy bien organizada”.

Adaptación al mercado de crédito

En el caso de Deloitte, es la realidad la que les ha llevado a adaptarse a la evolución del mercado de crédito en estos últimos años. “En el último lustro o poco más, hemos visto muchos más cambios que en décadas”, apunta con razón Alejandro González de Aguilar, socio de Financial Advisory de la firma. “Ahora las compañías tienen alternativas a la financiación tradicional, y nuestro papel es acompañarlas y tutelarlas. Al principio tuvimos que hacer mucha pedagogía, ya que había que hacerles entender -especialmente a las empresas familiares-, que había formas de financiarse no sustitutivas sino complementarias, que podían ayudarles a diversificar el riesgo y a limitar la dependencia de la financiación puramente bancaria, sobre todo después de lo que pasó con la crisis. El mensaje fue calando poco a poco, porque además de las puramente financieras, también hay ventajas cualitativas. Haber pasado por un proceso de rating, haber emitido un folleto con información pública…el tenerse que desnudar ante los inversores, hace que el posicionamiento de esas compañías en el mercado sea mucho mejor”.

El Corte Inglés, Elecnor, Sacyr…y un largo etcétera, además de las ya citadas Grenergy y MÁSMÓVIL presentes en el debate de Estrategias de Inversión, han sido protagonistas del MARF en los últimos tiempos. “Uno de nuestros objetivos, que era dar acceso al mercado a compañías medianas o pequeñas, se ha cumplido. Igual que también las tenemos grandes pero no cotizadas”, apostilla Gómez Retuerto en nombre de BME y del Mercado Alternativo de Renta Fija.

debate de MARF

 

Los tipos por los suelos

En Bankinter, siempre estuvieron convencidos de la utilidad del MARF, como señala Alfonso Pastor, Director de Capital Markets de la entidad. “Está habiendo historias de mucho éxito y nosotros siempre hemos creído y fomentado la idea de que es bueno para las compañías no depender tanto de los bancos. Igual que en la parte industrial no tienen un único proveedor, deben aplicar la misma filosofía en la parte financiera. Es positivo disponer de varias fuentes de financiación y el mercado de capitales permite abrir distintas ramas tanto de corto como de largo plazo. Cada vez hay más inversores -institucionales o cualificados de banca privada-, que se interesan por este tipo de productos. La actual coyuntura, con unos tipos de interés muy bajos y perspectivas de que se mantengan en estos niveles, hace que se fijen en otro tipo de productos para encontrar el diferencial en las rentabilidades”.

José María Lecube, Director de Renta Fija de Dunas Capital Asset Management, abunda en la misma idea. “Tenemos 10 o 15 puntos de nuestros portfolios en este tipo de activos, y analizamos todos los que están, vienen o nos ofrecen. Y esto es así porque nuestra obligación es buscar nichos en un contexto donde la presión de tipos es brutal, y la deuda pública no renta nada, como pasa también con la privada de las grandes compañías”. Con más de tres décadas de experiencia a sus espaldas, el grupo financiero de gestión de activos, manifiesta que se vieron involucrados ya en las primeras emisiones del MARF hace seis años. “Muchas de ellas ya están hasta amortizadas”, dice Lecube, y añade que “este mundo de la mediana compañía nos ofrece unos spreads interesantes. Estamos ante un mercado positivo para las dos partes: para el inversor, que necesita acceder a esas operaciones con sentido y retorno, y para el emisor, porque le ayuda a diversificar sus fuentes de financiación, porque en muchos casos consigue mejores precios, y porque además le da imagen y visibilidad, que no es un tema menor”.

“El MARF debería crecer mucho más”, sentencia el directivo de Dunas Capital, y el Director General de BME Renta Fija, recoge el guante: “Nosotros ponemos la cancha de juego. El objetivo es que las compañías de menor tamaño puedan hacer lo que antes sólo podían hacer las grandes. El perímetro de esa cancha se definió con un análisis previo en el que se marcaron las reglas de juego, y ahora lo que hacemos es monitorizar la evolución del mercado para intentar mejorar los procedimientos y dar mucha visibilidad a los participantes”. Y eso también ha permitido ampliar el espectro de productos. “Empezamos con pagarés y bonos, y cada vez hemos ido apostando por productos más innovadores como bonos de proyecto, titulizaciones, CoCos o el bono verde. Al final, lo interesante es que la cancha funcione como un polideportivo en el que se pueda jugar a muchos deportes. Nuestro compromiso con las compañías es muy fuerte y no paramos de buscar ámbitos de ajuste. Es por lo que modificamos, por ejemplo, nuestra circular de incorporaciones para facilitar los procesos con documentación electrónica, o el acceso a los registros mercantiles online...Estamos siguiendo permanentemente el mercado para ver en qué punto podemos ofrecer valor a las empresas”.

El año del bono verde

El director de Capital Markets aplaude la flexibilidad del MARF, que empieza a atraer a compañías de otros países: “ya tenemos tres empresas portuguesas”, señala. Y Javier Marín de MÁSMÓVIL celebra que el calendario de emisiones esté tan bien definido. Aunque puestos a pedir, le gustaría que los costes fueron menores y la liquidez mayor, lo que suscribe al cien por cien el representante de Grenergy.

El desayuno de Estrategias de Inversión se alarga porque es lo que suele ocurrir cuando quienes se sientan a la mesa son amigos. La última pregunta que les lanzamos sobra: “¿qué cabe esperar para 2020?”. Dos o tres contestan al unísono mientras el resto asiente con la cabeza: “2020 va a ser, sin ninguna duda, el año del bono verde”.