El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, consideró hoy que una caída de los precios de consumo como la que registra España es "casi una bendición" siempre que no se produzca una "deflación generalizada". En su última intervención en la Comisión de Economía del Congreso, Fernández Ordóñez adelantó que el organismo supervisor mostrará mañana en su boletín una "contracción severa" de la economía, pero también una corrección de dos importantes desequilibrios: el sector exterior y la inflación. Dos desequilibrios que, apuntó, se están ajustando a una "velocidad muy importante", en alusión a que el sector exterior tiene ya una aportación positiva al PIB que va mejorando y a la caída de la inflación española, que tendrá una tasa negativa varios meses de este año.