Prisa podría estar preparando una oferta por la participación que no controla de su filial Sogecable, con el objetivo de vender el negocio de televisión de pago, Digital Plus, según publica El Confidencial. Rumores que animan la cotización de Sogecable más de un 2 por ciento, pese a que un portavoz de Prisa ha desmentido la información y ha reiterado su estrategia de expansión en el mercado audiovisual. Algo que, junto con la expansión internacional, supone para la compañía la principal oportunidad de crecimiento.
Según se publica, la venta del negocio de televisión de pago es la opción que está "encima de la mesa". Entre los potenciales interesados en la televisión de pago de Sogecable estarían la francesa Vivendi y News Corp. Parece que Telefónica, que tiene el 17,25% de Sogecable, no estaría interesado en estos activos. Prisa tiene un 47,086% de Sogecable, según los registros de la CNMV. La compañía asegura que “hemos estado comprando (acciones de Sogecable) porque creemos que es una compañía con futuro y esperamos que los tribunales resolverán pronto el único problema que tiene con Mediapro respecto a los derechos de fútbol”, según la portavoz de Prisa. Expectativas Para Renta 4, Sogecable podría seguir tendiendo al alza a corto plazo alentada por los rumores de opa (-11,5% en el ultimo mes) y recomendamos entrar en el valor de forma especulativa. Por su parte, BPI considera que aunque la acción de Sogecable ha estado últimamente deprimida por el conflicto por los derechos del fútbol, cree que Sogecable podría valer más que 26 euros, en un entorno estable en el futbol y por las perspectivas positivas por el paquete triple-play con Telefónica (Trio+) En este sentido, considera que la compañía que preside César Alierta es el candidato natural para la compra porque podría completar la oferta de Imagenio, que no es capaz de tener una cobertura nacional, para reforzar su oferta de ADSL. Además, Telefónica evitaría un competidor en la televisión de pago con 2 millones de suscriptores de Sogecable. No obstante, BPI señala que los problemas de competencia podrían frenar a Telefónica, dejando la puerta abierta a cualquier grupo de telecomunicaciones interesado en el mercado español.