El grupo de expertos que asesora a la Comisión Europea sobre gestión empresarial cree que el cobro de primas anuales de objetivos por parte de los ejecutivos debería estar condicionado a la consecución de resultados positivos a medio plazo. En concreto, aconsejan diferir el pago del grueso del bonus anual correspondiente a cada directivo entre dos y cuatro años y condicionarlo a la buena evolución de la compañía en ese periodo. En la misma línea, plantean alargar el plazo de maduración de las opciones sobre acciones ("stock options") para garantizar que premian los buenos resultados.